Alejandro Maestre, un juntero sencillo, correcto, político y comerciante de ganado

‘Don Alejo’ como le llamaban sus familiares y amigos a Alejandro Rafael Maestre Sierra, nació en mi terruño adorado, La Junta, un 17 de junio de 1902 en el hogar conformado por Francisco Benito Maestre Rodríguez y doña María del Rosario Sierra Cataño, tuvo 5 hermanos: Rosa, Obdulia, Benita, ‘Orcania’ como le decíamos en La Junta, aunque su nombre de pila era Arcadia y Facundo, que murió muy joven.

Alejandro Rafael falleció el 30 de noviembre de 1973 en el pueblo que lo adoptó, El Difícil, Magdalena; su mayor deseo fue siempre  el progreso y el bienestar de su familia, se esmeró por darles educación y hacerlos unas personas útiles a la sociedad, desde que llegó trabajó incansablemente en toda la región de Ariguaní, era un entregado a servir siempre a su comunidad.

Desde muy niño se autoproclamó jefe del Partido Liberal y esto disgustaba a sus familiares cercanos que eran de estirpe conservadora. Su primaria la estudió en el corregimiento de La Sierrita, jurisdicción de San Juan del Cesar, donde existía un colegio con internado.

A la edad de 15 años emigró de su tierra natal acompañado de su madre María y sus hermanas menores, se establecieron en el lugar donde vivía su hermana mayor Rosa Maestre; en ese momento ya era huérfano de padre. Su traslado inició en 1914, iba y venía, pero en 1919 se mudó de lleno, se quedó de manera definitiva.

Alejandro Rafael Maestre Sierra se estableció en El Difícil e inició a laborar con su cuñado don Francisco Restrepo. Poco a poco se convirtió en un gran comerciante de ganado de todas las edades, compraba en toda la región y no le importaba atravesar montañas, ríos, valles y praderas, en Fundación, Magdalena, tenía un punto de encuentro donde se encontraba con compradores de toda Colombia que venían a negociar con él; se transportaba a lomo de mulas y caballos, en tiempo relativamente corto logró convertirse en el comprador de ganado más exitoso de la zona, pues el material que ofrecía era de óptima calidad, sus animales eran los preferidos por los mercaderes de vacas paridas, novillas, terneras, terneros de levante y toros reproductores, siempre satisfacía a sus clientes con excelentes vacunos de las mejores razas, tipo leche si la solicitud era de vacas paridas o tipo carne si el requerimiento era para ganado de cuchillo en los diferentes mataderos, don Alejo nunca les quedó mal, fue un proveedor serio y cumplidor de su palabra, considerado uno de los mejores abastecedores de ganado en Fundación, Magdalena.

Así fue creciendo en los negocios e inició su carrera ascendente tanto económica como políticamente, llegó a tener más de 50 socios que siempre recibía en su residencia con mucho cariño y aprecio.

En el año de 1945, siendo Pedro Castro Monsalvo ministro de Comunicaciones, consiguió que llegara por primera vez un telégrafo a su región para que el corazón de la montaña se comunicara con el resto del mundo.

Fue uno de los primeros impulsores para la creación del municipio de Ariguaní con cabecera municipal de El Difícil, Magdalena. Para asegurar este cometido, trabajó denodadamente y logró que dos sus hijos Luis Emiro y Raúl José fueran elegidos diputados del departamento y con la ordenanza número 14 (bis) el día 22 de noviembre de 1966 fue sancionada, creándose de esta forma el municipio de Ariguaní, con su cabecera El Difícil.

Aprovechó su amistad con Alfonso y Pedro López Michelsen para conseguir que abrieran una sucursal de Bancolombia en su municipio. Donó 6 hectáreas de su finca ‘La Diadema’, para la construcción del barrio Alfonso López; allí les regaló lotes a sus amigos más vulnerables y necesitados, el objetivo no era otro que tuvieran un techo donde vivir, pues su lema fehaciente decía: “Quien tiene un techo no es pobre de solemnidad”.

Se casó con doña Alicia Palmera, una mujer de excelsas cualidades, quien lo acompañó hasta el día de su muerte, con ella hizo una prolífica familia de 13 hijos y en su fructífera vida logró cosechar un total de 17 retoños, estos llevan por nombres: Luis Emiro, quien fue concejal y es el padre de María del Rosario, mi prima querida; Raúl José, quien fue el segundo alcalde del municipio de Ariguaní, es abogado, ha sido juez de la República, diputado, contralor departamental, y procurador; Pedro Alfonso ‘El Tote’, padre de nuestra queridísima prima y paisana, exreina anfitriona del Festival Folclórico del Fique: Beatriz Elena Maestre Araújo; Humberto Domingo (Jicho), Alejandro Rafael (Jandito) fue alcalde de Ariguaní; Jaime Eduardo también alcalde de Ariguaní y en su gobierno en 1976 se inauguró el Hospital  que lleva el nombre de mi homenajeado: Alejandro Rafael Maestre Sierra, siendo gobernador del Magdalena en ese momento; Rafael Pérez Davila; Ena Judith, Jorge Abel médico de la Universidad Nacional; Óscar Julio, abogado, quien además fue juez de la República, procurador, y magistrado; Carmen Alicia, Eva María, Leandro Enrique y Jubi Esther, abogada de profesión. Fuera del matrimonio están Jovita, Hilba Corina, Diego y Guillermo.

Nuestro queridísimo homenajeado de hoy don Alejandro fue el padre de tres hijos que fueron alcaldes, dos por nombramiento del gobernador: Jaime y Raúl, y uno por elección popular Alejandro.