Personas Vitaminas

Hace unos días siguiendo a la historiadora de arte mexicana, Karen Castilla, una hermosa mujer que dedica su vida a aportarle mensajes caricaturescos de empoderamiento al mundo, con una pasión inigualable y unas reflexiones únicas, me encontré con una frase interesante que he decidido desarrollar, interiorizar y compartir con ustedes.

“Personas Vitaminas”, las vitaminas… ¿qué son las vitaminas? Si revisamos la definición puntual, encontramos que son sustancias necesarias para el funcionamiento de la vida, participan en las funciones vitales del ser humano, aportan beneficio y permiten un sano desarrollo a las personas. Entonces ya conociendo esta pequeña definición, nos trasladamos a su complemento, las personas, y es aquí donde quiero centrar mi análisis y reflexión.

¿Será que existen personas vitaminas? Indudablemente, sí. Las personas vitaminas son aquellos seres humanos maravillosos que yo particularmente les suelo llamar ángeles terrenales sin alas. Llenan tu vida de lo que necesitas, esas personas que te nutren, que te regalan paz y tranquilidad, ese polo a tierra que te centra, que con solo su presencia ya te aporta y te invita a crecer, a ser mejor persona y a entregar todo de ti para que los demás puedan entender que Dios hace sus obras y que el mundo es más llevadero si le miras el lado positivo, son esas personas que se preocupan por ayudarte a salir del caos, a dejar de ser la víctima y a ver la vida con ojos diferentes.

Entonces, ya con todo este contexto siento que debo realizarles dos preguntas: Primera, ¿conoces personas vitaminas? Si tu respuesta es afirmativa, dale gracias a Dios porque premió tu vida con ella, aprovecha su presencia para vibrar en la misma frecuencia y hacer que se amplifique el positivismo y las buenas acciones para el mundo, no permitas que esa persona tan valiosa pase por tu vida sin que te deje algo bonito y de crecimiento para ti; y si en estos momentos no has tenido la oportunidad de conocer a una persona con estas características, has desperdiciado su presencia.

Te invito a quitarte ese velo de negativismo que no te deja ver con claridad a las personas maravillosas que te rodean y vuelvas a darte la oportunidad de abrir tu corazón de una manera sincera, estoy totalmente segura que deben ser muchas personas bonitas que esperan por ti y confían en la mejora de tu actitud por la vida.

Segunda, ¿eres una persona vitamina? si tu respuesta es sí, solo me queda decirte gracias porque por personas como tú el mundo es cada vez mejor, por ti es que merece la pena seguir luchando y salir adelante, tu liderazgo por hacer que otras personas vibren y brillen para los demás, es lo que te permite ser grande y tus gracias vienen del cielo.

Tú, persona vitamina que puedes estar leyendo este escrito, te hablo a ti, y te pido que no te canses de seguir aportando al mundo aunque muchas veces algunas circunstancias empañen tus buenas acciones, sé que tu interés no está sobre lo particular o en sobresalir y mostrarte para ser reconocido porque sí; tu esencia está en ser grande y demostrar que personas como tu son un tesoro y que vale la pena conocer.

Ahora, para concluir este tema, quiero dejarlos con muchos cuestionamientos internos a los que considero importante tomarse el trabajo de encontrarles respuesta.

¿Aporto cosas buenas a la vida de los demás? ¿Lo que aporto a mi entorno es beneficioso? ¿Si mejoro mi actitud el mundo puede ser diferente? ¿Qué pasa si abrazo y le doy gracias a las personas que me apoyan? ¿Será difícil hacer sentir bien a las personas que me aprecian? ¿Qué pasa si dejo a un lado el pesimismo y el rol de víctima? ¿Es posible empezar a ver la vida desde un escenario diferente? ¿Puedo alejar de mi vida lo que le hace daño (personas, vicios, pensamientos, juicios, malas acciones)?

Diariamente le pido a Dios que proteja a todas las personas vitaminas, en especial a las de mi vida porque me aportan tanto, de ellas siempre he recibido lo más valioso: amor, cariño, reflexiones, regaños, compañía y todo lo bueno que sinceramente y sin reparo me han decidido brindar. Eso hace que para mi todo sea diferente y pueda seguir creciendo como persona, es importante entender que no estamos para rivalizar, para darnos codazos, sino para sobresalir de una manera sana, fortaleciéndonos, creciendo y avanzando.

Te invito a que le des gracias a esa persona por hacer parte de tu vida, las personas vitaminas también son seres humanos que necesitan de tus abrazos, oraciones y buenas acciones, no esperes que el universo les agradezca por ti, si en tus manos está la posibilidad de retribuir con buenas acciones.

Prepara tu vida para recibir a las personas vitaminas y aprende también a ser una de ellas, es fácil. solo es cuestión de actitud y todos podemos ser la luz en la vida de otra persona.