Juventud, estación primaveral

La juventud es la porción maravillosa de la vida temprana, tiempo feliz y emocionante divino tesoro.

Aprovecha la juventud de la mejor manera, así esperas un magnífico porvenir en el futuro, no hay duda de que en el camino de la vida se te presenten algunas sorpresas junto con algunas desilusiones y desafíos en la muchachada y desde temprano aprender a vencer dificultades, después el resto del camino se hace te hace más fácil. Primavera etapa de encantos y de cuidados donde no se pueden volar sin detenerse y llevar una vida correcta para disfrutar honesta y humildemente de la vida.

 La vida tiene periodos de cambios: la niñez (infancia), adolescencia (pubertad) y al comenzar la primavera, época hermosa del ser humano donde las jóvenes se convierten en mujeres y los jovencitos en hombres donde el desarrollo es un momento emocionante. Se muestra que ha llegado el umbral de la condición de mujer como puerta de entrada para los hombres, florece el jardín con las lluvias tempranas y aparecen las bellas flores donde el amor es un cultivo, como dice el poeta de Villanueva, Rosendo Romero Ospino, en su canción.

Juventud, hermosa época de enamoramiento, de encantos, estación del amor donde todo es color de rosa que al despuntar la primavera las flores anuncian los frutos del otoño para la madurez, donde el tiempo se va más rápido y a medida que se acerca la condición de hombre o mujer es natural que se sienta el deseo de su propia identidad (quién soy y para dónde voy) y ofrecer al Señor mi Dios la juventud para que los lleve por buen camino siguiendo sus pasos.

La persona va  aterrizando hacia la madurez y se va quedando atrás la juventud “se es joven una sola vez”, hay que gozar la juventud porque el tiempo que se va no vuelve, como dice Alejo Durán en la canción ‘La mujer y la primavera’.

Importante en la juventud escuchar los consejos de los padres y darles el respeto que ellos se merecen (hijo eres, padre serás). El que no oye consejos no llega a viejo, dice un adagio de la obediencia el orden.

Sana diversión. La muchachada debe vivir con juicio en la estación primaveral, la educación para el desarrollo intelectual, no desviar el camino del bien para no tener tropiezos en la vida y poder enfrentar las adversidades que se presenten.

En las estaciones de la vida, al despertar la primavera, en adelante llegan las flores para que no las arrebate el viento en el verano, una firme juventud, como anuncia su llegada de primavera y verano el compositor Leandro Díaz y en ‘Las  mañanitas de invierno’, recordación de la niñez en Villanueva de Emilianito Zuleta.

En las estaciones de la vida, la primavera, etapa de encantos. Juventud: divino tesoro.