Por falta de recursos y una vivienda, madre venezolana e hijo duermen a la intemperie en Villanueva

José Rojas, habitante de Villanueva, quien se encontraba en predios del antiguo Idema, se mostró sorprendido y alarmado al escuchar el llanto de un bebé de aproximadamente de 5 a 6 meses de nacido en un lugar boscoso a orillas del río, cerca a la cancha de futbol del barrio San Luis.

En diálogo con Diario del Norte, expresó que lo primero que imaginó es que lo habían dejado abandonado, luego se acercó y lo vio acostado en esponja, llorando y con la cara picada de insectos.

“Presumí que estaba solo, de inmediato llamé al personero ya que contaba con el número de él y en menos de 5 minutos llegó al lugar, luego nos dimos cuenta que el niño no estaba solo, llegó la mamá ya que estaba preparando el alimento en una casa muy cerca al sitio”, señaló.

Tras sostener una conversación con la mujer, llamada Andreina Carolina Díaz Rizo, de nacionalidad colombo-venezolana, conocieron que tanto ella como su bebé llevan más de dos semanas durmiendo en la calle.

Con lágrimas en su rosto expresó que su situación ha sido trágica, “muchas mujeres que vienen de Venezuela corren con suerte y otras no, como en el caso mío”.

“Son cosas que a veces Dios nos pone en el camino, y a su vez no es fácil para una persona con muchas dificultades y oportunidades de trabajo y sé que es de irresponsabilidad la mía de tener a mi hijo en esta circunstancia y como madre me siento irresponsable porque no cuento con un trabajo digno y un hogar para pasar la noche”, contó Díaz Rizo.

Precisó que oró mucho al pasar la noche en ese lugar, “para que a mí y a mi hijo no nos pasara nada”.

“Sé que estamos a la orilla del río, lo que hay es mucha humedad y atrae muchos insectos y por eso son las picadas en el rostro del bebé. Yo tengo familia acá en Villanueva, pero viven apiñonadas en un cuarto y como no había espacio yo decidí a andar por la calle, ya había estado en el barrio Los Mangos, allí dormía debajo de un árbol, pasamos la noche con frío pero no con tanta plaga y en esta situación llevamos de dos a tres semanas durmiendo en la calle y en sitios no adecuados”, relató.