Irma Iguarán wayuú de la e´irukuu Uraliyuu

Pa´inwaashii unidos de corazón, son tus palabras de madre sabia, tus palabras de abuela y amiga, eso fue cuando tomaste la decisión de caminar nuevamente el territorio, caminos por donde labraste y demostraste tu tenacidad de mujer wayuú invitando a los demás a la lucha por la libertad, ondeaba tu manta bajo el calor del sol de la serranía y del desierto, soportaste la fatiga de los andares con la esperanza de volver a gozar nuevamente la libertad en la tierra, la madre tierra.

En la inmensidad de tu escuela nos enseñaste los lugares sagrados que conforma nuestra esencia de ser wayuú, el arte de esculpir en tejidos las imágenes y los colores de nuestros relatos, la danza de los vientos, los granos de las arenas de las playas y del desierto, a muchos enseñaste a tejer textos con palabras de colores rojos, azules y negros, es otro tejido para seguir luchando en nuestros territorios contra la injustica que se cometen a nosotros.

Aun no has muerto, vives en cada nudo de los tejidos, en cada línea de las letras de diferentes colores que representa la diversidad de conocimientos que transmitiste, la diversidad de sabidurías que existe en la madre tierra. Seguimos tu legado, vivirás entre nosotros cada vez que te recordemos y pronunciemos tu nombre bajo la sombra de la enramada que ayudaste a construir, llamada “wayuú araurayu”, sentiremos el calor de tus pensamientos sobre la importancia de no vender a nuestros territorios.

 Con tu sabiduría milenaria de mujer wayuú, nos enseñaste que nacimos desde el fondo de las entrañas de la madre tierra y en esencia somos tierra, somos nuestra madre que nos nutre durante nuestro crecimiento y cuando exhalemos el último suspiro de la vida, con infinita ternura y calor de madre nos recibirá en su regazo. Nos has dejado un gran tejido que tiene un tramado de la diversidad de e´irukuu de la Zona Norte Extrema, siguen ejercitando el uso de la palabra que reclama el derecho en seguir siendo hijos de la madre tierra, hay que arrebatarla de una casta de zánganos y parasitarias que destruye y vende en pedazos a la madre tierra.

Tus enseñanzas es seguir las palabras de las abuelas de cada e´irukuu, un sistema de gobierno que se fundamente en la armonía y en el equilibrio, el aprecio social a la colectividad, ese molde del buen vivir que diseñaron nuestros antepasados, esa es la ruta para estar unidos de corazón, tomaste la decisión de levantarte y caminar en busca de una sanación de nuestra cultura herida, soterrada; fuiste a escuchar y a despertar las voces calladas de las abuelas y los abuelos; los invitaste a caminar de nuevo a los territorios milenarios, a escuchar las palabras sabias para reclamar nuevamente nuestra libertad y el derecho de ser hijos de la tierra, te acompañaron como hijos rebeldes de la madre tierra, prendiste los ánimos para estar en pie de lucha en realizar esa tarea extraordinaria de volver a nuestros orígenes, los jefes familiares unidos de corazón ese es el gran tejido de tu legado, los tejiste con palabras sagradas de los rosarios que pronunciabas bajo la luz de la sombra de tus abuela ancestrales.