Arquitecto, disciplinado, estudioso, respetuoso, deportista y pintor: Obed Alfonso Fragozo

Hoy, homenaje a un sanjuanero: arquitecto, disciplinado, estudioso, respetuoso, deportista, pintor, bondadoso, justo, luchador, ah… le gusta serenatear a su esposa y cuando lo hace, termina de cantante, pues la emoción lo convierte en el mejor de los tenores: Obed Alfonso Fragozo Manjarrez.

Obed Alfonso Fragozo Manjarrez, arquitecto sanjuanero, polifacético y disciplinado.

Su nacimiento sucedió en época de verano, víspera de Carnaval, exactamente el 17 de febrero de 1963.

Sus padres: Federico Fragozo (fallecido) y Edilia Manjarrez. Tiene cinco hermanos de padre y madre: Maribeth, Óscar, Odilón, Martha y Mercedes. Hermanos de Padre: Saúl (fallecido), Teresa, Edith María, María Elena y José Jorge. Se casó con Piedad Rocío Díaz Daza y de esta unión nacieron dos hijos: Orlando Alfonso y Oriana Rocío.

Dentro de sus mejores amigos destaca su amistad de invierno y verano con su mamá, su hermana mayor y su hijo Orlando; me comenta Obed que tiene muchísimos amigos, pero prefiere no dar nombres para no herir susceptibilidades.

Sus estudios de primaria los realizó en la Escuela Parroquial Pío XII, los primeros años, el resto en el Colegio Gabriela Mistral de su natal San Juan del Cesar, La Guajira. La secundaria la hizo en el Colegio El Carmelo con la eficiente dirección de las hermanas Carmelitas.

Sus primeros años de infancia los disfrutó en El Totumo, corregimiento de San Juan del Cesar, La Guajira, tierra natal de sus queridísimos padres. Allí aprendió a nadar en el famoso balneario que todos llaman El Pozo del Totumo. Jamás olvida la vida tranquila, las familias eran muy unidas, las mujeres hilando el maguey extraído del fique y transportando agua desde el río en tinajas que se ponían en la cabeza. Era esa una rutina diaria. Los hombres dedicados a la agricultura y a sus crías de ganado.

Los padres de mi homenajeado lo enviaron a la escuela a muy temprana edad, ya que era un niño muy inquieto y preguntón, todo lo quería saber. En verdad, su precocidad era inmensa, no se estaba tranquilo un solo momento, pero sí demostró desde los primeros años de estudio lo buen estudiante que era, siempre estuvo en los primeros lugares.

Los estudios universitarios  los realizó en la ciudad de Barranquilla, Atlántico, en la prestigiosa Universidad Autónoma del Caribe, donde obtuvo el título de Arquitecto.

A este prestigioso arquitecto sanjuanero, su esposa Piedad lo describe como un hombre ejemplar, al que Dios puso en su camino para que fuera el mejor esposo y padre que existe. Es un hombre que siempre ubica a su familia en primer lugar, le transmite a su hogar fortaleza, sabiduría y siempre motiva a todos sus miembros a que hay que superarse. “Debemos echar para adelante y la herramienta primordial para lograrlo es la preparación”, recalca.

Jamás se da por vencido, va de la mano de Dios con una fe inquebrantable, su lucha es constante, es una persona correcta, afirma, obsesivo con el deporte, el orden, el aseo y la buena alimentación. Nunca para de estudiar, vive en una capacitación permanente, al que le fascinan las artes: pinta, canta, es un artista consumado.

Anécdota

Nos confiesa que tiene tres canciones que canta excelentemente y ellas son: ‘Tu serenata’, de Diomedes Díaz; ‘El amor es más grande que yo’, del Binomio de Oro (su grupo favorito cuando vivía Rafael Orozco) y ‘La consentida’, de Fabián Corrales.

Cuando lleva serenata a su amada esposa le quita el micrófono al cantante y como el mejor tenor, se faja a cantar las tres canciones mencionadas. Su familia se ríe y le dicen que ya es hora de que amplíe su repertorio.

Para su hijo Orlando, Obed Fragozo, es un ser humano pujante al que le gusta crecer siempre, con un espíritu de superación gigante en todos los ámbitos de su vida, “es entregado a su familia”, afirma. Tiene un gran sentido de servicio hacia la sociedad y ama a su pueblo y a su gente.

“Como padre es irremplazable, el mejor modelo de papá que hay sobre la tierra y que cualquier hijo desearía tener; siempre me inculcó buenos valores”, comenta, y añade: “lo que me ha servido para desenvolverme en la sociedad, de ellos destaco la ética, el respeto y la disciplina; siempre me ha dado lo mejor de sí y me motiva para que yo aporte al máximo para mi bienestar, es feliz cuando a mi hermana y a mí nos va bien y sufre cuando las cosas no salen; es un padre cariñoso, que da buenos consejos, el mejor amigo, se caracteriza por su gran capacidad de servicio, por su aplomo y liderazgo, muy sociable, un verdadero maestro que enseña cosas buenas”.

Orlando comparte gran parte de su tiempo con él y han realizado varios proyectos juntos, hacen deportes en compañía, les gustan las competencias del running, disfrutan a plenitud estar juntos.

La esposa del invitado, hoy es abogada especialista en Derecho de familia, su hijo Orlando es Ingeniero Civil especialista en Gerencia de Proyectos y su hija Oriana es médico.

Por el legado que su querido padre les dejó, así como el espíritu de humildad que heredó de su madre, siempre ha estado presto para servir a los demás y por el desarrollo de la tierra que lo vio nacer, de ahí que en sus años de adolescencia lideró la Junta de Acción Comunal del barrio Las Delicias en San Juan del Cesar.

Fue candidato a la Alcaldía del mismo municipio, trascendental momento de su vida, a pesar de que no ganó, este hecho lo marcó positivamente. Fue presidente del Club de Leones y miembro activo del Club Rotario del municipio de San Juan del Cesar.

Amante del arte, realiza obras pictóricas y escultóricas.