En Villanueva se exhibe el segundo pesebre gigante electromecánico

El barrio San Luis, municipio de Villanueva, se ha convertido en el epicentro de una de las mayores atracciones navideñas del Sur de La Guajira, donde muchos niños  acompañados de sus padres, realizan las novenas de aguinaldo y llegan para observar el pesebre gigante electromecánico.

La familia Rivera Díaz todos los días recibe en su residencia a centenares de personas, propios y foráneos, que los visitan gracias a la creación de Gonzalo, belenista y creador del pesebre.

Gonzalo Rivera Díaz indicó que todas estas creaciones las viene pensando desde niño cuando tenía aproximadamente 10 años de edad,  gracias a su gusto por la electromecánica, la reparación de radios y por su pasión por la música, la cual ejerce a través de la percusión.

“La idea de hacer pesebres nace desde aquel 7 de diciembre cuando lamentablemente grupos al margen de la Ley incursionaron en el municipio dejando a su paso 11 personas muertas y desde ahí empezó todo mi proceso como belenista que significa: belenismo o construcción de belenes (también llamados nacimientos, pesebres o portales) que hace referencia a los diversos tipos y modelos de representación plástica del nacimiento de Jesucristo”, explicó.

Señaló que desde 1998 ha venido realizando pesebres muy pequeños y desde hace 5 o 6 años tomó la iniciativa de construir el primero  gigante, que en la actualidad está en las instalaciones de la Casa de la Cultura Rafael Antonio Amaya.

“Poco a poco se me venía a la mente  hacer los pastores y los animales con movimiento y así fue, iba poco a poco diseñando cada uno de los personajes dándole el movimiento como también a los animales y al mismo tiempo el sonido de las ovejas entre otros. Llevo alrededor de 20 años de estar creando pesebres pequeños y dos grandes, este último duré alrededor de 2 a 3 meses elaborándolo”, anotó.

Sostuvo que para la consecución de algunos materiales, entre ellos los motores pequeños que hacen que las figuras se muevan,  debió viajar a Valledupar hasta lograr obtener las 700 a 900 piezas necesarias.

En esta oportunidad plasmó la réplica de la Iglesia Santo Tomás de Villanueva, con sus respectivas  estructuras envejecidas; cuenta con el río Jordán en donde Jesús fue bautizado por Juan Bautista  y otros componentes que hacen ver natural el afluente.