¿Y si luego es nunca?

A escasos días de finalizar otro año cargado de aprendizajes y experiencias memorables, es el momento más propicio para balancear nuestro ser en pro del reconocimiento; el reconocimiento propio de seguir acá firmes dando la batalla por los sueños, el reconocimiento al autocuidado ya pesar de los quebrantos vividos en algún momento sentirnos sanos tanto física como mentalmente, el reconocimiento a sentirnos una persona cada vez más fuerte, a quien un año más de experiencias ha nutrido además de su conocimiento, sus emociones y sus acciones.

Sin duda muchos propósitos quedaron en la intención y otros avanzaron a paso firme; así como otros se modificaron y otros cumplieron su misión. ¿Pero qué tal si los retomamos todos analizando, balanceando y pensando en que ese luego pudo haber sido un nunca?; tocó correr, retomar la luz interior y encender la vibra de vivir un presente de realización.

Hoy contamos con las posibilidades de continuar remando, sin embargo  también cabe pensar en que mañana esa posibilidad no esté, entonces para que dejar para luego acciones que puedes emprender ya?, no te hablo de metas  a largo plazo para estas hay que trazar un plan, hoy te hablo de acciones que por sencillas que parezcan te harán sentirte una persona realizada y exitosa: el reconocimiento personal debe venir de mi para mí, el que nos hagan los demás sumará en gran proporción pero nunca suplirá el propio; dar un abrazo sentido a quien tuviste la intención y no lo hiciste, por fin tomar la iniciativa y  realizar esa conversación pendiente desde la sencillez, llevar un detalle a alguien especial, expresar una palabra de aliento a quien consideraste que lo necesitó, acercarte  a quienes sentiste alejados y de quienes te alejaste  si tener prejuicios, saludar con energía y vitalidad para que los demás sientan y conecten con lo positivo que transmites, manifestar y agradecer a esas personas que un día te abrieron una puerta a lo que eres hoy; definitivamente muchas acciones  que van a llenar tu ser de realización y libertad de tener un rostro y una sonrisa liviana que abre caminos esperanzadores y de luz.

Ojala emprenderlas sea tu propósito desde ya  y que estas no paren en los próximos 365 días para que no tengan que entrar nuevamente en tu balance de año 2022, sino más bien que sean estas acciones diarias las que reflejen tu bienestar, impulsen tus metas y te hagan sentir la libertad de elegir vivir en un entorno donde las acciones y actitudes personales son la base de un bienestar propio y colectivo conectando con personas de quienes te llevas y les dejas la mejor vibra para avanzar en un universo complejo.

¿Y si luego es nunca? Uy, que nervios. Por mí y por todos los bueno debe ser ya, aquí y ahora en un presente que nos facilite ser sensibles y contagiarnos de aromas agradables, de crecimiento de personal y de una cooperación mutua donde todos ganemos, así que lo que puedo hacer hoy es hoy y el hoy siempre será nuestro mejor día.