La ciencia y la crisis de la sociedad

El avance de la ciencia no es una causa de la crisis de la sociedad. Por el contrario, entra una sociedad en crisis si la ciencia lo hace. Esto quiere decir que si no se invierte en ciencia e investigación no avanzamos como sociedad ni como humanidad.

En ese contexto, el objetivo de la ciencia es el bienestar de la sociedad, por lo tanto se debe crear condiciones para su desarrollo en razón que por ella se producen valores sociales. Por lo anterior, no se puede permitir que se deje de invertir en la ciencia y en la investigación, ya que son pilares del desarrollo de la sociedad y de la humanidad. Hay que recordar que si no fuera por la ciencia y la tecnología la humanidad aún estaría viviendo en las cavernas y más alagador aún, los países que más invierten en ella son los más avanzados en bienestar de sus habitantes.

Es necesario traer a colación que en  investigación del doctor Javier Mendoza De La Rosa -especialista en Sicología e investigación científica- elaborada en 2015, encontró que a los estudiantes de la ciudad de Barranquilla se les dificulta la investigación. Y, que más tarde solucionan con la compra de una monografía para poder optar por el título profesional.

Para muchos, la investigación les crea apatía debido a que no existe criterio uniforme entre los docentes para enseñar ni para evaluar sus trabajos de investigación. Esto es grave porque se debe inculcar en los estudiantes y futuros profesionales el apego a la investigación y se deben crear condiciones para que las desarrolle con entusiasmo, vaya al semillero de investigación y encuentre un ambiente de su agrado. Por el contrario, hoy las universidades del país están invirtiendo millones de pesos en adquirir software antiplagio con el fin de detectar que los estudiantes no copien y peguen en sus trabajos de grado párrafos de otros autores sin citar según las normas APA.

Los centros universitarios le dejan una gran responsabilidad al software quedando los estudiantes prácticamente juzgados por este. Estás herramientas no pueden tener la última palabra en relación a las monografías elaboradas como opción de grado, debido a que están provocando desbandada a buscar y pagar quien les haga la investigación. Y, peor, creando apatía en los que se atreven verdaderamente a investigar.

Con relación a la crisis de la ciencia en Colombia, el Gobierno tomó medidas en relación a la investigación y formuló proyecto en marzo de 2013. Se le dio la tarea a Colciencias de repatriar a los genios colombianos regados por el mundo para que regresaran a aplicar sus conocimientos para que fomentaran la investigación en las universidades. Muchos vinieron, pero esta entidad no fue seria y estuvieron estos científicos como gitanos por el país hasta que decidieron regresar nuevamente al exterior.

En síntesis, la principal causa de la crisis de la ciencia en Colombia es, primero, que esté amarrada a los políticos de turno, la inversión no es un plan a largo plazo, quedó ceñido a los cuatro años del Ejecutivo. Segundo, hay más inversión para el Ministerio de Defensa que para la investigación científica. Y, tercero, por parte de las Universidades -además de software antiplagio- el estudio de licenciatura en física, matemáticas o filosofía, sea de relleno para cuando el joven no pasa a las ingenieras, arquitectura o medicina.

Para concluir, hoy cuando se habla en todo el mundo de la variante Ómicron y la posibilidad de nuevos encierros, nos damos cuenta primero, que no hemos podido salir de la crisis humanitaria provocada por la Covid-19. Igualmente, que la sociedad entró en crisis debido a que la ciencia lo hizo. Y, tercero, que en Colombia no invertimos en ciencia y nuestros especialistas, magíster y doctores emigran a otros países buscando mejores oportunidades y dónde poner en práctica sus conocimientos.

Posdata: dejen trabajar al doctor Manuel Elkin Pararroyo.