Elecciones legislativas 2022, ausencia de las 3 C en los políticos

En días pasados en el territorio nacional varios ciudadanos acudieron a la Registraduría Nacional con el fin de inscribir su nombre y candidatura para posterior consideración del pueblo electoral en las próximas elecciones. En un análisis en el país es evidente la continuidad de muchos candidatos y actuales congresistas ante pocos aspirantes por primera vez a ocupar una curul en el Congreso de la República.

Los candidatos iniciaron sus reuniones y campañas en el país y sus regiones, argumentando cambios, transformaciones, acercamientos y propuestas de renovación.

Oportuno preguntarnos y extender la voz qué hicieron los actuales congresistas por las necesidades socioeconómicas del Departamento. Es ahí, que debemos decidir y votar con sensatez ante la continuidad o brindar la oportunidad a los nuevos aspirantes para las próximas elecciones.

Menester precisar, el Congreso de la República o estructura Legislativa en su supremacía funcional y competente se encarga de “(…) reformar la Constitución, hacer las leyes y ejercer control político”, presuntamente por las necesidades coyunturales que atraviesa el país y cada región.

En adelante, haré mención ante aquellos que hoy ostentan la calidad de congresistas pero desean persistir en el poder sin lograr soluciones ante las propuestas planteadas en su momento de aquellas necesidades prioritarias en cada departamento.

En varios congresistas es palpable el descontento y la ausencia de las 3 C, es decir corazón, coherencia y consecuentes en el ejercicio de sus funciones legislativas y personales.

De tal modo, los hoy candidatos por primera vez y los que quieren repetir curul, oportuno advertirles, mediante sondeo en varios municipios, hay un común denominador de respuestas…. “no queremos más de los mismos”, “llegan al poder y se olvidan de quienes los apoyamos”. Respuestas que por décadas como ciudadano he escuchado, entonces es el mismo pueblo víctima de sus propios líderes. Amanecerá y veremos.

De manera que, las variables económicas a solucionar a corto plazo están relacionadas con el desempleo, la inseguridad, la extrema pobreza, la improvisación en la reactivación económica, el descontento e insensibilidad social entre muchos. Por ende, al momento de ejercer el derecho a elegir y ser elegido el pueblo electoral tendrá presente el abandono que tuvieron muchos congresistas a sus electores, ante las múltiples necesidades socioeconómicas, operación matemática que deberá ser respuesta y pasar factura a la continuidad del poder o por el contrario, permitir un espacio de renovación y cambio radical ante los nuevos aspirantes que exigen una oportunidad con propuestas sensatas, soluciones medibles y viables para el Departamento, sepultando el discurso del “cambio y la transformación que necesita el país expresado por muchas campañas”.

Ahora bien, es aplaudible a los congresistas y líderes políticos que lograron honrar su palabra, cumplir sus promesas, que generó tal vez un granito de prosperidad a sus simpatizantes y no simpatizantes electoral como principio rector de la política y la democracia, con liderazgo y la eficacia ante soluciones socioeconómicas para la región en el ejercicio de sus funciones de manera diligente, relacionadas con los proyectos antes las entidades territoriales.

La región Caribe no puede seguir atada únicamente al desarrollo económico del carbón, la minería y la ejecución de regalías, esta última tal vez, ha sido mal planificada por décadas configurando detrimento al patrimonio y múltiples demandas disciplinarias y penales que están en curso contra servidores públicos. Las estadísticas no mienten, a hoy es evidente la pobreza, la desigualdad social, la escasez de empleo, el emprendimiento y la economía naranja en el papel. Prevalece el interés particular sobre el interés general traducidas en proyectos inconclusos y pérdida de recursos públicos.

Es relevante y meritorio el ejercicio electoral por la juventud que se adelantó por primera vez en Colombia en semanas anteriores. Ese potencial electoral deberá decidir con sensatez en las próximas elecciones legislativas.

Aquí sí es oportuno hablar e impulsar un cambio radical, con trayectoria intachable, principios con vocación de servicio y propuestas viables, más no propuestas demagogas que persisten en el intento. Tenemos antecedentes de quienes nos gobiernan para sostener lo expresado.

De lo expuesto, en varias oportunidades es notorio que a los departamentos les va mejor apoyando a candidatos y congresistas de otras regiones, que brindan soluciones coherentes y consecuentes a las necesidades de la población, La Guajira y el Cesar no serán la excepción.

Corolario, se necesitan líderes y políticos de cualquier departamento que tomen las banderas y demuestren con gallardía el control político y decoro a la defensa de los intereses públicos, prosperen las regalías presupuestales en armonía con la ejecución en tiempo real de un plan de desarrollo y recobra la confianza con objetivo social a corto plazo para el crecimiento de la micro y macro economía. Resiliencia.