Una gripa o influenza disfrazada de Covid. II parte

La Organización Mundial de la Salud y la sociedad de consumo, denominan según el alfabeto griego las variantes del virus, en forma similar a los ciclones originados en el área de influencia del Triángulo de las Bermudas, el último “Peter”, al momento de escribir estas notas. Entonces surge una proliferación de información falsa y a veces mal intencionada que puede conducir a conductas irracionales. (El Heraldo, 3 de marzo de 2020).

Estas afecciones o como se les quiera llamar: catarro ya en forma inusual, gripe o influenza según el estrato, son infecciones respiratorias, ahora más letales por la resistencia que han adquirido los microorganismos a los medicamentos. Está comprobado que las diferentes razas humanas, difieren hereditariamente por sus respectivas resistencias a enfermedades como la gripa según el medio o el clima.  Hay regiones en Colombia donde se observan personas con tos y excreciones permanentes, principalmente en climas fríos; en los climas cálidos es menos notoria esta patología. ¿Cómo se curaban las infecciones respiratorias hace cien años? El diario El Tiempo en su edición del 27 de julio del presente año, en su sección pasatiempo, publicó un aviso del 27 de julio de 1923, es decir, hace 100 años. “El catarro es peligroso, pero usted puede evitarlo. Pruebe Mentolatum, que ataca el catarro donde se encuentre”. Así se curaba el catarro en esa época; lo que es una clara evidencia que la agresividad y la letalidad alcanzada por estos microorganismos se deben al cambio climático y el avance de la tecnología. Principalmente en los países donde la energía es producida por reactores atómicos como en la China y Japón, con emisiones radioactivas que contaminan el ambiente. Además en estos pueblos predomina un alto índice de endogamia entre los habitantes de su población, lo que conduce a un alto grado de homocigosis y la perdida de la variabilidad genética, favorece a la susceptibilidad de los agentes nocivos causantes de enfermedades.

Antes nos daba catarro a todos, después con el surgimiento de la clasificación socioeconómica de los miembros de las comunidades, gripa o influenza, ahora sin excepción para todo es el Covid; porque a los chinos se les ocurrió denominarlo así, pero causado por los mismos microorganismos que causaron el catarro. En la actualidad más resistentes por la contaminación ambiental. Porque, así como el hombre ha modificado genéticamente algunos microrganismos, estos han desarrollado mecanismos para sobrevivir. Esta es la realidad sin encubrimientos, principalmente por no respetar los acuerdos para mitigar el cambio climático, principalmente los países desarrollados.

La vacuna contra el Covid no la ha inventado nadie, son medicamentos que se han reforzado para estimular las defensas del organismo o su sistema inmunológico. Gracias a la contribuciones del holandés Jansen con el microscopio, al botánico ruso Ivanoswky con el estudio de las bacterias y los virus, a Jenner con la vacuna contra la viruela, los descubrimientos en microbiología de Robert Koch y Louis Pasteur.

Es posible que algún día pueda cumplirse el deseo de Louis Pasteur, “acercarse el tiempo en que con medidas preventivas de fácil aplicación se llegará a vencer todas esas plagas que se abaten sobre el mundo”.

Finalmente, digamos que esta pandemia ha causado muchos casos que lamentar, pero también para enmendar fantásticas creencias.