2022, un año político

El 2022 quedará reseñado como un año político en Colombia en el cual estamos a punto de que se presenten tres debates electorales para elegir al nuevo Congreso y al nuevo presidente y vicepresidente. Siendo así, el 13 de marzo se cumplirán las elecciones legislativas, fecha en la cual estaremos renovando el Congreso de la República; el 29 de mayo será la primera vuelta de las elecciones presidenciales, la cual históricamente siempre se pasa a la siguiente ronda, que será el 19 de junio para una posesión el 07 de agosto.

Aun cuando nos encontramos a 60 días de elecciones al Congreso, tenemos una pléyade de aspirantes de diferentes características en donde aún no se conocen las  propuestas que vayan encaminadas a promover iniciativas que conduzcan al político a dejar una obra de gran trascendencia desde el Gobierno central. Si bien es cierto que los congresistas solo aprueban leyes, también es cierto que desde sus buenos oficios pueden conseguir obras de grandes envergadura para la región e, inclusive, si llegan a los ministerios a pedir por el Departamento de una manera unida, mucho mejor.

No sabemos si dentro de los aspirantes a Congreso o Presidencia de la República se encuentran en su agenda la construcción del distrito de riego con su represa del Ranchería, que se constituye en el proyecto más ambicioso y que le va a dar solución de agua a 9 municipios y que mejora las condiciones agrícolas y alimentarias de la región, en donde los excedentes pueden ser comercializados en los departamentos o países vecinos, incluidos las islas del Caribe.

En cuanto a la subregión de Maicao, Uribia y Manaure se necesita la carretera perimetral que cubre toda la cabeza de La Guajira, lo que fomentará el turismo, servirá como de salida rápida de los pacientes internados en las zonas inhóspitas de las rancherías y reduciría la muerte a niños desnutridos, parturientas u aquellas personas afectadas con otras enfermedades. Construcción de un puerto en Manaure o en Uribia para ingresar las mercancías de la Zona de Régimen Especial Aduanero y al mismo tiempo le da vida a Maicao y por reflejo mejora las condiciones de quienes engrosan la economía informal. Además, la construcción de ese puerto servirá para sacar los excedentes carnívoros ovino-caprinos así como de los productos agrícolas que serán producidos con la puesta en marcha del distrito de riego y  la construcción de la anhelada carretera de la integración que beneficia a los corregimientos del sur de Riohacha y con ellos los municipios del sur de la Guajira.

Estas son las grandes obras que requiere el departamento de La Guajira, las cuales no sabemos si se encuentran en la agenda de quienes aspiran al Congreso o la Presidencia de la República.