Arnoldo Iguarán, el guajiro que se convirtió en leyenda

Con mucho respeto hacia sus antecesores, pero todos en el mundo del fútbol creen que antes de Arnoldo Iguarán el resto del país no sabía que en el departamento de La Guajira se jugaba al fútbol. Y no es afirmación de este aprendiz de escritor o escribidor, si me quieren decir. Él mismo lo reconoce cuando recuerda que a pesar de ser feliz en su región, tenía que buscar otro rumbo porque no había veedores, ni equipos, ni nadie que lo pudiera llevar a alguna escuadra. La única posibilidad que tenía este hijo de Riohacha, nacido el 18 de enero de 1957, era irse para Barranquilla gracias a una beca de la Corporación Universitaria de la Costa – CUC- y que allí ocurriera el milagro.

Pero como siempre, un camino que se soñaba lineal y en posterior ascenso, estuvo lleno de sacrificios, penurias y altibajos. En el año 1978 por primera vez convocaron a la Selección Atlántico a tres guajiros: Ignacio Escudero, Francisco Pichón y a Arnoldo Iguarán. En los partidos amistosos que a veces jugaban el combinado departamental contra el Atlético Junior, se le acercó Juan Ramón ‘La Bruja’ Verón, quien el año anterior había sido campeón como técnico y jugador del cuadro tiburón y estaba esta vez muy cerca de ser timonel en propiedad, diciéndole: “Necesito que vayas a las oficinas del club para que te entrevistes con el gerente Efraín Tejada, que él te va a recibir”. Pero al futuro goleador le sirvió poco la madrugada que hizo y las 4 horas que esperó para que lo atendieran. Nunca lo hicieron.

Diez días después le llegó un telegrama a la pensión donde vivía: Verón no había arreglado con Junior y lo solicitaba como jugador profesional para el Cúcuta Deportivo. Ahí comenzó su carrera.

44 goles en 4 temporadas dieron mucho de qué hablar para un jugador de apenas 24 años que militaba en un club denominado chico. Hasta tal punto que, historia inédita aun, Arnoldo fue llamado por Carlos Salvador Bilardo para integrar la Selección Colombia del inicio de la década de los 80´s, pero al joven guajiro lo traicionaron los nervios y se rehusó a ir. De ahí tuvo un fugaz paso por el Deportivo Táchira venezolano, fue repatriado por Tolima, pasó al Santa Fe en 1983 y ese mismo año fue buscado por el otro equipo de la capital: Millonarios. Y con ello, su consolidación definitiva como profesional.

Cuenta el historiador Guillermo Ruiz Bonilla, quien en ese entonces fungía como gerente del cuadro albiazul, que en un importante hotel de Bogotá el joven guajiro estaba reunido con el ya máximo accionista del Atlético Junior, don Fuad Char Abdala, en lo que parecía una negociación para contratar sus servicios en el equipo barranquillero. Al finalizar dicho encuentro, Ruiz se acercó al jugador presentándose y comentándole que Millonarios Fútbol Club lo pretendía por orden expresa de su presidente, costara lo que costara. Iguarán contestó que no había arreglado nada con Junior y que si lo querían no tenía problema en firmar. Y allí comenzó la leyenda del peninsular que dejaría como saldo 121 goles con el elenco capitalino, 2 campeonatos, un liderato de goleo en la Copa Libertadores de 1988 y el récord de hacer 5 anotaciones en un mismo partido.

Cuando ya pocos creían en él, Francisco Maturana tomaba la Selección Colombia y se la jugó por dos hijos de la región Caribe en el frente de ataque: Valderrama y por supuesto Arnoldo. Resistidos en un inicio, llegó la Copa América de 1987 en Argentina y consolidó al Pibe como mejor jugador de América y al guajiro como líder goleador, con 4 anotaciones. Ambos finalizaron el año en el Equipo Ideal de América, escogidos por los periodistas más influyentes del continente.

En el año 1989 comenzaron las eliminatorias a Italia 90 y para nadie es secreto que los goles del guajiro clasificaron a Colombia al repechaje de las Justas Mundialistas: anotó 4 de las 5 dianas, 3 de ellas definitivas contra Ecuador y Paraguay. A Italia 90 llegó lesionado y jugó poco, pero cumplió uno de sus sueños al participar en el máximo certamen.

En la Copa América de 1991, otra vez colaboraría con 2 goles en el torneo que dejaría en el cuarto puesto al equipo cafetero, incluyendo uno en la primera e histórica victoria sobre Brasil. Hasta ese año brilló con la tricolor dejando el, hasta hace poco, récord de goleo histórico: 25 anotaciones en la Selección Nacional, superado por el también legendario Radamel Falcao García.

Ya en el declive de su carrera llegaría ¡Por fin! Al Junior de Barranquilla, luego volvería a Millonarios y finalizaría, a la edad de 40 años, en el Cúcuta Deportivo.

Hoy, con 63 calendarios encima, Arnoldo Iguarán es entrenador de delanteros de Millonarios y camina por cualquier lugar del continente con el respeto y admiración que se merece, porque a punta de sacrificio, tesón y goles, llegó a ser el guajiro que se convirtió en leyenda.