A los devotos de ‘La Vieja Mello’

El devocionario guajiro no indica, que este dos de febrero es un día de mucha advocación mariana en donde deben predominar las oraciones, invocaciones y plegarias a la Virgen de los Remedios, patrona de los riohacheros.

Quienes son devotos de esta fiesta religiosa, agradecen  con veneración y culto, el milagro que ‘La Vieja Mello’,  como se le conoce a la patrona en la capital guajira, le hizo a Riohacha de salvarla de una fuerte tempestad azotándola a través de un mar de leva, destruyendo la calle comercial de los plateros de aquella Riohacha primitiva. La presencia del fenómeno natural obligó a los nativos de la zona acudir a la Catedral y sacar a la imagen de la Virgen de los Remedios,  los fuertes vientos hicieron que la corona de oro que llevaba puesta, calmara la furia del mar y el fenómeno natural. Así fue, cesó el horriblemente momento que narra la historia, la cual se encuentra esculpida y erguida en la Avenida 14 de mayo, o calle de la Marina de Riohacha, como remembranza de aquel momento conmemorativo. 

Los riohacheros y guajiros hoy más que nunca debemos ir ante el altar de ‘La Vieja Melló’, con el fin de agradecerle haber calmado la tempestad política que azotó judicialmente a nuestros hombres y mujeres que se desviaron de la línea de la honorabilidad y cayeron en el fenómeno de la corrupción.  Si comparamos el hecho religioso de la Riohacha primitiva con la actualidad, ‘La Vieja Mello’ habría dejado caer su corona en la Gobernación y la Alcaldía de Riohacha, calmando el mar de leva protagonizado por la Fiscalía, manteniendo tras las rejas y otros en estado ‘sub júdice’, a quienes generaron la inestabilidad político administrativa.

No estamos acolitando la sinvergüensura, muchos menos comulgando con el delito, solo podemos decir que quien haya cometido sus pecados judiciales y administrativos, se encarga Dios a través de la Virgen de los Remedios; quien haya infringido la ley, el encargado es la Fiscalía y quien incumplió el mandato que le dimos a través del voto, lo castiga la sociedad. En el juicio de la razón y descargando las cargas negativas que aún redunda en nuestros corazones, se hace necesario que cantemos el himno riohachero a la Virgen de los Remedios que dice entre sus apartes: “Salve a la Augusta Madona, honor a los riohacheros; salve a la Virgen Patrona, de los devotos sinceros. Que feliz siempre Riohacha, honre por todos los medios; a su patrona sin tacha, La Virgen de los Remedios. Salve a la flor de los campos, de la Iglesia en los altares; entre rosas y entre lampos, entre aromas y cantares”.

Solo pedimos el favor, que quienes no compartan con la devoción de los riohacheros, le respetemos su libertad de culto.