A protestar pacíficamente

Las diferentes centrales obreras, sindicatos, campesinos, comunidades indígenas, organizaciones sociales, estudiantes, movimientos políticos, educadores, transportadores, artistas, religiosos y ciudadanos del común, estamos preparados para salir este jueves 21 de noviembre de 2019, a la jornada nacional de protesta, que nos permita enviarle al presidente Iván Duque un mensaje de inconformidad por la forma como está desarrollando la política de paz y de las reformas tributarias y laborales, las cuales no contrastan con las propuestas de gobierno que nos presentó cuando estuvo en su campaña política.

El derecho a la protesta en Colombia está avalado por la Constitución y ella nos indica que nos debemos reunir y manifestar pública y pacíficamente en contra de las políticas del gobierno y es el gobierno quien debe garantizar el cumplimiento de ese derecho, sin que seamos reprimidos. Estamos de acuerdo con una manifestación de los colombianos de manera pacífica, basado en que la protesta social debe ser respetada el estado, los gobernantes deben garantizar el ejercicio de la protesta pacífica, pero quienes estamos en ella, debemos rechazar y censurar a quienes pretendan sembrar la violencia y vandalismo.

¿Qué nos preocupa? El terrorismo mediático que le han impregnado al desarrollo de la manifestación nacional del 21 de noviembre en la que se anuncia la presencia de terroristas internacionales entrenados presuntamente para desestabilizar al actual gobierno, tal vez actuando con base a la mala interpretación que le han dado al ‘Foro de Sao Paulo’, el cual en su momento fue integrado por partidos y movimientos políticos, organizaciones sociales, dirigentes comunitarios, líderes sociales, campesinos e indígenas izquierdistas de América Latina.

Quienes rechazan la protesta del 21 de noviembre nos adoctrinan con sus posiciones diciendo que se trata del preludio de un golpe social, propio del que se vienen encubando en América y presagiado en el libro ‘Las venas abiertas de América Latina’, escrito por el uruguayo Eduardo Galeano y en el que se hace referencia a una serie de “antecedentes, argumentos, datos y referencias sistematizadas de aproximación a cada uno de los temas sociopolíticos del contexto Latinoamericano”. Con base a los bibliófilos, después de la publicación de esta importante obra se presentó un golpe de estado en Uruguay, el cual llevó al autor del libro a salir del país por la perspectiva izquierdista que se comentaba en el libro.

Siguiendo en América Latina, por vía diplomática se busca cambiar el gobierno de Venezuela con Nicolás Maduro y por vía militar como lo ocurrido en Bolivia con la de Evo Morales, sin desconocer lo que está pasando en Argentina, Uruguay, Ecuador y Chile, pero en Colombia, a los movimientos sociales parece que les están ganado la batalla política al actual partido de gobierno, manifestación que se reflejó con las elecciones regionales del pasado 27 de octubre en donde el Centro Democrático fue uno de los grandes derrotados.

Participemos de la marcha nacional, pero de manera pacífica.