A redoblar esfuerzos

A dos años y medio de que termine este periodo de gobierno, los ciudadanos en general de La Guajira, siguen mostrando cierta frustración frente a las administraciones porque poco pueden mostrar de la ejecución de obras macro que muestren ese camino al desarrollo social y económico que tanto se reclama.

El tiempo avanza, y con este las esperanzas de todo un conglomerado que sigue esperando ese campanazo de cambio que prometieron los actuales alcaldes y el gobernador en sus campañas, para lograr el voto que los llevó a ganar el proceso electoral.

Si bien se reconoce que el 2020, fue un año difícil por la pandemia del Covid-19, los gobernantes deben asumir sus responsabilidades con la comunidad, y generar nuevas dinámicas al interior de las administraciones para redireccionar el trabajo y empezar a mostrar resultados en el mediano plazo.

Tanto el gobernador como los alcaldes, deben analizar en detalle los resultados del trabajo realizado por los secretarios de despacho, evaluar las gestiones y determinar cuáles son los resultados al momento, para producir los cambios que se consideren necesarios.

La ejecución de obras de envergadura no se observa en ningún municipio de La Guajira, lo que causa ciertas preocupaciones en la comunidad que reclama mejores condiciones de vida.

Aún no se logra por ejemplo que la ciudadanía disfrute de servicios básicos eficientes, como el del agua potable. 

Es entonces urgente establecer dónde están los nudos, para romperlos y que realmente los pobladores observen y sientan ese cambio que tanto se pregona. El tiempo sigue pasando y no perdona, la comunidad continúa esperanzada y confiando en el buen criterio de quienes hoy ostentan los cargos de poder para cuando llegue el 1 de enero del 2025, realmente La Guajira se muestre como un territorio próspero, amable con el medio ambiente y nuevos profesionales con emprendimientos fuertes que dinamicen la economía.