Agua, educación y salud

En el año 2017, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos decretó intervenir en La Guajira en agua, educación y salud, acciones inmediatas que a juicio del Gobierno nacional y con base a la percepción de muchos guajiros, el Departamento estaba sumido en una crisis de gobernabilidad combinada con el alto grado de corrupción que ponía en riesgo la prestación de los servicios fundamentales para la población.

Treinta meses después podemos decir que el servicio de agua ha mejorado en algunos sectores del Departamento y se tiene la creencia que en el gobierno de Iván Duque se pondrá al servicio el programa ‘Guajira azul’ que permitiría antes que termine su gobierno aumentar la cobertura del agua del 4% al 70% en zonas rurales.

A juicio del entonces gobierno, la intervención en el servicio de educación se produjo por el riesgo que había en la prestación del servicio, fallas en el reporte de la información, aparición de los estudiantes fantasmas y el desvío de los dineros de la alimentación escolar al bolsillo de los corruptos de La Guajira. A juicio de quienes criticaban al pasado Gobierno nacional, lo que se buscaba era administrar con los amigos de la entonces ministra de Educación los más de $500.000 millones que la nación iba a girar al Departamento para educación. Treinta meses después, creemos que la educación en La Guajira no ha tenido ninguna mejoría y que la tal intervención perdió el año y hoy la educación en La Guajira no deja de ser un laberinto en donde se entrecruzan una serie de factores desconocidos por quienes hacen parte de ella y hasta el momento no se ha podido tener con claridad si la intervención de la educación por parte del Gobierno nacional ha sido la cura para la crisis en la que se encontraba el sector en el Departamento.

La intervención de la salud en La Guajira sigue en estado de coma, debido a que la enfermedad llamada corrupción se ha concentrado en los hospitales y las EPS, fortines politiqueros de los alcaldes, gobernadores y congresistas, y haciéndonos un auto chequeo, los hospitales en La Guajira siguen en estado crítico, ya que ellos sin importar el nivel de complejidad, son la caja menor de cada gobernante, mientras que las ESP se han convertido en el dolor de cabeza del Estado, simplemente porque no cuentan con los recursos necesarios para atender a los pacientes.

Haciendo una evaluación a priori, la intervención heredada por el actual Gobierno nacional en materia de agua, educación y salud, solamente podemos decir que el agua es lo que ha pasado la prueba del laboratorio de la corrupción, ya que el ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio se ha empeñado en fortalecer una ‘Guajira azul’, pero en materia de educación y salud el Gobierno central ha perdido el año y sigue en estado de coma.