Carga impositiva en los combustibles de La Guajira

Una vez las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes aprobaron el proyecto de ley que le permite a municipios, distritos y departamentos adoptar una sobretasa a la gasolina motor, extra y corriente, llegó al departamento de La Guajira el viceministro de Minas y Energía, Miguel Lotero, con un discurso de ganador como si los consumidores finales  de combustibles en este departamento nos hubiéramos ganado el premio mayor de la lotería.

El viceministro lo dijo bien claro a través de Cardenal Stereo y así lo reafirmó a las autoridades locales: “En La Guajira no hay aumento de precios en la comercialización de la gasolina”, pero contrario es lo que expresan los mayoristas, distribuidores y comercializadores de combustible en el Departamento, a quienes le aplicaron un incremento en los precios de la gasolina. Y entre la intervención del viceministro con lo que dicen quienes venden la gasolina, hay un limbo en los precios del combustible que no deja de ser una carga impositiva para el consumidor final. Ese limbo en los precios lo tienen los alcaldes, los comercializadores y lo que dice el Gobierno nacional; es decir, las autoridades municipales de este Departamento no saben cuál es la realidad, parece que están confundidos en la aplicación de la sobretasa, simplemente porque el distribuidor la cobra y el municipio no la recauda.

La norma aprobada por el Congreso debería pasar a conciliación de los involucrados y mientras tanto, no se debería aumentar el precio de los combustibles ya que a juicio de la Corte Constitucional, el cobro ya existía, pero la realidad es otra: Los comercializadores de combustibles en La Guajira han dicho que sí hubo un incremento desde que fue aprobado el proyecto de ley que adopta una sobretasa a la gasolina motor, extra y corriente e, inclusive, hacen alusión que el incremento obedeció a la aplicación de la Resolución 40191 del 21 de junio de 2021, mediante la cual se establece el Ingreso al Productor (IP), definido como el valor que percibe el refinador por transformación del petróleo a combustibles.

La Guajira por ser zona de frontera maneja tres precios y tres tipos de combustibles: la gasolina venezolana que está escasa; los combustibles nacionales  que corresponden al cupo de consumo que da el gobierno; y la gasolina comercializada a precio nacional o precio full. Las dos últimas corresponden a las tarifas diferenciales que es lo que tiene enredado al comercializador, alcaldes y consumidores.

Tal como lo dijimos en días anteriores, son los alcaldes los que deben aclarar cuál es la situación actual de los precios, porque a hoy, pareciera que estuvieran haciendo un cobro excesivo que no corresponde a la realidad, situación que si no se actúa con tiempo, puede alterar el orden social en el Departamento.