Civilidad política

Recientemente se cumplió un acto de civilidad política en el municipio de Villanueva, cuando tres profesionales decidieron participar de una consulta interna para escoger el candidato oficial a la Alcaldía con miras a las elecciones regionales del próximo 27 de octubre.

El ganador fue el médico Rodrigo Daza Cárdenas, quien esperaría el respaldo de sus dos contradictores para seguir en el proceso que resta hasta el día de las elecciones.

En otros municipios de La Guajira, se observa como un grupo de precandidatos a la Gobernación y alcaldías decidieron recoger firmas para con el respaldo ciudadano convertirse en candidatos y participar de las elecciones regionales.

El tercer grupo lo conforman quienes han solicitado avales a los diferentes partidos, en sus aspiraciones electorales a las diferentes corporaciones públicas.

Es decir, hoy se respira en La Guajira con mucha calma las aspiraciones de un grupo de ciudadanos que trabajan para llegar a los cargos de poder en el próximo periodo de gobierno.

Destacar entonces de los anteriores ejercicios, que es posible el buen trato en medio de una confrontación política, por lo tanto, se esperaría que para la jornada que resta los candidatos se den a la tarea de dar ejemplo de buen trato, de civilidad, de respeto por la diferencia.

Es importante que trabajen alrededor de las propuestas, que el ciudadano conozca qué plantean para resolver los problemas de siempre y que se les permita elegir de manera libre y espontánea.

Sin embargo, para lograr elegir de manera libre es necesaria también la atención de los candidatos, para que dejen a un lado esa maldita práctica de la compra del voto por comida, por el pago del recibo de un servicio público, por una bolsa de cemento, por una medicina.

En ellos está que el ciudadano le dé valor a la propuesta de gobierno, de generar confianza y devolver esa esperanza que se ha perdido con el paso del tiempo.