Comenzamos un año de mucha esperanza

El 2020 fue un año completamente tortuoso para muchas familias en Colombia y el mundo, y doloroso para quienes por razones de pandemia perdieron a sus seres queridos.

En el 2021, observamos una luz al otro lado del túnel lleno de mucha esperanza, especialmente con el inicio de la vacuna contra del Covid-19, pero también preocupante por saber cuál será la efectividad de la misma. Sabemos que el mundo no se puede detener, pero los insurrectos de la pandemia tienen que hacer un alto en su rutina para poder ayudar al gobierno y médicos, que son los que tienen la responsabilidad de curar a quienes se consideran afectados por el virus.

Quienes hemos sido sobrevivientes de la pandemia de coronavirus, de los ataques mortales del Covid-19 y tuvimos vida para celebrar el cambio de año, debemos darle gracias a Dios. Cuando estemos vacunados debemos programar una fiesta a la vida, dándole gracias a Dios porque diariamente estaremos viendo la aurora y al final de todo, el ocaso del 2021. Aún estamos a tiempo para hacer una profunda reflexión antes de hablar con Dios para que nos pueda nutrir de fe y contar con la vitalidad de hacer las cosas bien para que no caigamos en los pecados capitales, rechazando las insinuaciones malvadas que puedan afectarnos el uno para el otro.

Pasando al plano político- administrativo, es hora de que nuestros alcaldes  comiencen a rediseñar su administración como ya lo anunció el gobernador Nemesio Roys, y esperamos seleccione un equipo dinámico de la misma talla del mandatario seccional, que den resultado y no pierdan el tiempo en los sectores de inversión social e infraestructura, los cuales seguramente se encontraban quietos por razones de pandemia.

Es posible que el Covid-19 comience a aminorar sus ataques en el primer trimestre del 2021, sumándole que el gobernador debe asumir este año la totalidad de las competencias que se encontraban intervenidas por el Gobierno nacional, especialmente en agua y educación, ya que salud se encuentra bajo la batuta del gobernador.

Nos sigue preocupando la pandemia, pero nos tranquiliza que por fin en la Gobernación de La Guajira y la Alcaldía de Riohacha  regresó la gobernabilidad, en donde al mirarlos y pasarle el rasero sin el lente de la política, el 2021 debe ser el año de la reivindicación, el año de las soluciones y el año de los resultados. Más aún, cuando sabemos que la Gobernación y la Alcaldía de Riohacha se encuentran organizadas ante el desorden que dejaron los fluctuantes inquilinos que pasaron en calidad de huéspedes.

Cualquiera que sean los incidentes que se presenten, tenemos la fe que comenzamos a vivir un año de mucha esperanza y con la confianza de cada ciudadano, convertiremos a La Guajira en el departamento ideal que todos soñamos.