Confianza ciudadana

Un muy mal momento está atravesando el departamento de La Guajira con la empresa Cerrejón, por las diversas protestas generadas de parte de la población y de algunos extrabajadores que denuncian fueron despedidos de manera injustificada.

Las protestas siguen generando el bloqueo de la línea férrea, que obstaculiza  que la multinacional  pueda cumplir con los compromisos adquiridos para la exportación del mineral.

El hecho que se sigan generando estas protestas en contra de la empresa Cerrejón, considerada como el mayor empleador de La Guajira, debe alertar al Gobierno departamental y los entes territoriales, para analizar la situación en busca de una hoja de ruta que permita un diálogo abierto y sincero para generar confianza entre las partes.

Es importante establecer por qué los afectados solo encuentren eco a sus reclamaciones cuando bloquean la línea férrea y por qué tanta distancia marcada con la multinacional cuando a través del diálogo se puede dirimir un conflicto.

Es necesario que los directivos de la multinacional miren con otros ojos la protesta ciudadana, que se esfuercen en realizar un ejercicio interno para determinar cómo superar el nivel de desconfianza, y que propicien canales de diálogos válidos para lograr un mutuo entendimiento.

También el llamado a las comunidades que hoy reclaman ciertas contraprestaciones, para que puedan encontrar otra forma de protesta, pues seguir bloqueando la línea férrea deja enormes pérdidas económicas al Departamento y a muchas familias que derivan su sustento de la multinacional.

También es claro que la explotación del carbón, genera serias afectaciones a las comunidades del área de influencia que lamentablemente son las comunidades indígenas, por un negocio que desde sus inicios fue mal planteando,  y que pasados los años está generando diversas reclamaciones justas que deben ser atendidas en un marco de confianza legítima que se puede recuperar para evitar nuevos bloqueos.