Continúa la indisciplina social

El pasado puente festivo en el que se incluyó el ‘Día del Padre’, la indisciplina fue constante en los 15 municipios de La Guajira en donde pese a las advertencias de las autoridades, las parrandas estuvieron en el orden día, acompañada de amanecidas hasta el lunes y peleas entre parranderos.

La indisciplina social que se vivió en toda La Guajira fue liderada por los insurrectos de la pandemia que hicieron caso omiso al llamado gubernamental. Paradójicamente, mientras las autoridades de salud de La Guajira estaban declarando la alerta naranja hospitalaria por el incremento de casos de Covid-19 y la disminución de la capacidad instalada del número de camas disponibles de UCI, los indisciplinados incumplían las medidas, tal vez fomentando la propagación del virus.

Entre la variedad de los comportamientos reprochables presentados en los diferentes lugares de La Guajira, Maicao es la bomba de tiempo con el coronavirus en donde su alcalde se ha puesto las botas para controlar la indisciplina social, pero los indisciplinados lo irrespetan, tanto que aparte de no prestarle atención ahora también lo atacan a piedra, porque Dasuki en cumplimiento a las medidas administrativas de prevención, está evitando que los mismos indisciplinados o su familiar terminen en la escasas UCI que existen en el Departamento.

Mientras las autoridades de La Guajira y el alcalde Dasuki luchan para frenar las cifras de infectados, algunos maicaeros le prestan poca atención a las consecuencias de la enfermedad; mientras eso ocurre, en Medellín hay un hijo de Maicao que se está rompiendo la cabeza para conseguir lo que se llama el último eslabón que le permita a los científicos dar con la vacuna en contra del Covid-19.

Se trata de Gustavo Adolfo Gámez De Armas, quien lidera el equipo científico de la Universi dad de Antioquia, perfeccionando el protocolo que le servirá a los inventores de la vacuna, sacarla con resultados positivos, especialmente sobre la relación bioquímica desde el punto de vista biomolecular y genético.

Es paradójico que los indisciplinados se porten agresivos en contra del alcalde, es lógico que Dasuki ejerza los mecanismos de prevención de la pandemia en su jurisdicción y es casualidad que un hijo de Maicao lidere la investigación que conducirá a la vacuna. Todo concluye que la indisciplina social es el principal enemigo entre los ciudadanos y los casos que se han presentado, nos obliga a cambiar el comportamiento ante una sociedad donde solo los infectados con coronavirus son los que pueden contar la difícil situación que han tenido que vivir al tratar de quitarse el virus que los acerca a la muerte.