Continuamos con el aislamiento obligatorio

Luego que el presidente Iván Duque anunciara que el Aislamiento Preventivo Obligatorio se extenderá hasta el 11 de mayo, destacando al mismo tiempo que hay que avanzar en la recuperación de la vida productiva del país liberando a los sectores de construcción y de manufacturas, encontramos en la intervención del mandatario de los colombianos, una ventana en medio de la cuarentena que aún con todas las precauciones no deja de ser inquietante para quienes hacen parte del gremio que produce y de quienes compran.

Bajo ese riguroso criterio de evaluación y responsabilidad, creemos que el sector de la construcción y de las manufacturas consigue una ventana abierta para la reactivación de la economía estancada, pero los trabajadores se encuentran con una puerta cerrada basado en las restricciones que aún están vigente por parte del Ministerio de la Salud y las autoridades locales que dan las licencias o los permios de construcción. Más allá de una ventana abierta y una puerta cerrada, también hay un enorme espacio que sirve de vacío frente a la aceptación de quienes compren o habiten lo que construyen bajo el argumento que fue elaborado en plena pandemia del Coronavirus. 

No sabemos hasta donde un constructor artesanal o industrial se someterá a construir una obra con la estigmatización y la superstición que muchos le colocan cuando encontramos a una sociedad que avizora el peligro de contaminación, con todo lo elaborado en medio del esplendor del Covid-19. Y es que no podemos regionalizar las prevenciones existentes con el Coronavirus, ya que paralelamente a nivel nacional y mundial las alertas y el rechazo se ha convertido en otra pandemia de estupor y asombro, originaria de la misma pandemia del Coronavirus. He allí en donde creemos que es imposible que los constructores artesanales e industriales pongan en riesgo a un trabajador y un capital, pero por el otro lado no sabemos cuál va ser el nivel de receptividad del comprador o habitante del bien a sabiendas que a donde está parado, puede estar salpicado del virus. 

En este editorial de cuarentena pensamos que el presidente Duque tiene diseñado que la emergencia sanitaria va hasta el 30 de mayo y que aún cuando no hemos terminado el segundo periodo de aislamiento, no sabemos cómo va a funcionar el país cuando concluya esta emergencia sanitaria decretada por el Covid-19. Aún es muy prematuro predecir en el corto tiempo lo que pueda pasar de aquí hasta el 11 de mayo, muy a pesar que Duque mencionó una serie de premisas que se aplicarán en el país para evitar el crecimiento de la velocidad exponencial del virus basado en proteger la salud y salvaguardar la vida de los colombianos.