Control político

La Asamblea de La Guajira, en su empeño por seguir visibilizando los problemas que de alguna manera no ayudan al desarrollo social y económico del Departamento, realiza control político a la administración departamental y a los entes territoriales, sobre distintos problemas como por ejemplo la situación de las Salinas de Manaure y los proyectos de energía eólica que se están montando en territorio de las comunidades indígenas.

El ejercicio puede calificarse como positivo, porque les permite conocer de fondo el problema en busca de una solución que debería ser a corto o mediano plazo. 

Sin embargo, queda un sinsabor porque lamentablemente nada cambia y todo sigue igual. 

Con estos dos ejemplos queda clara la necesidad de informar por parte de la corporación cuáles son los compromisos que se generan alrededor del control político, para que la comunidad se entere y se pueda ejercer el debido seguimiento. 

El control político no puede ser solo que se muestre la figura que lo propicia, es necesario que genere un resultado en bien del colectivo porque de lo contrario es más de lo mismo. 

Es importante seguir con el ejercicio, pero que bueno sería que identificados estos problemas macro, se concretara una hoja de ruta con tiempos y responsables en aras de lograr avanzar en las soluciones. 

Es también la oportunidad para que las autoridades muestren su compromiso con la comunidad, entregando a los diputados a tiempo la información que solicitan para que los debates realmente sean de nivel. 

Cabe recordar que el control político es una institución que explica y comprueba la democratización del poder, cuyas funciones están racionalmente distribuidas en un Estado constitucional, y que para preservar la libertad, el Estado debe sostenerse sobre la división y separación de funciones.