Crimen sin aclarar

El pasado 15 de noviembre, en la comunidad de Madre Selva en el resguardo de Caicemapa, se encontró calcinado el cuerpo de una niña de 12 años que salió de su casa la tarde anterior y nunca regresó.

El hecho generó el repudio de toda la comunidad de La Guajira, que sigue sin entender cómo una niña que salió feliz de su casa y a su regreso encontró en su camino una mano asesina que acabó con su vida.

Los días han pasado y poca información se conoce de las autoridades sobre los avances de la investigación, por el momento lo único cierto es que quien o quienes la asesinaron siguen gozando de plena libertad.

A propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, hacemos el llamado para que este caso de la niña Neylis Johana Salas Navarro no quede en la impunidad.

Es importante que las autoridades realicen esfuerzos para que se haga justicia con este caso, que sigue moviendo el sentimiento de los guajiros.

También es una invitación para que los padres de familia, estén mucho más pendientes de sus hijos, toda vez que ellos se constituyen en su  primera línea de protección.

De acuerdo a las Naciones Unidas, la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo actual sobre las que apenas se informa debido a la impunidad de la cual disfrutan los perpetradores, y el silencio, la estigmatización y la vergüenza que sufren las víctimas.

Para recordar, la declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, emitida por la Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.