Críticas de hoy con base en hechos del pasado

Las brechas sociales que desde antes de la presencia de la pandemia atacaban profundamente los cordones de miseria en los territorios apartados de La Guajira, al parecer, se han desaparecido, por lo menos esa es nuestra percepción, y creemos que la desigualdad social antes que nos afectara la dictadura epidemiológica de la Covid-19, de pronto fue más protuberante que lo que vemos hoy con los pacientes tradicionales.

No sabemos si el aislamiento preventivo en el que nos encontramos, no nos deja ver la realidad del promedio de enfermos entre la fotografía de antes de la pandemia y lo que puede ser la realidad de hoy, ya que lo que estamos viviendo puede ser un factor en que todo está bien, todo está mal o es una bomba de tiempo que no sabemos en qué momento puede estallar. 

A esto se le suma el aislamiento social en el que también se encuentran los periodistas que por sus medidas preventivas no han dado a conocer cuál es la realidad social del hambre, la sed y la desnutrición que pueden estar pasando nuestros hermanos wayuú.

En alguna oportunidad cuando no se tenían claros los estragos de la Covid-19, nuestra dirigencia política estaba al frente de los problemas sociales de nuestro Departamento, hoy las autoridades de pronto pueden estar más cerca de la problemática que seguramente ha reducido el hambre y la desnutrición, posibles causantes de enfermedades tradicionales en nuestra comunidad.

No sabemos si las necesidades que antes se conocían ya no se presentan, porque repito, no sabemos si todo está bien, todo está mal o las necesidades están a punto de estallar. Antes los hospitales y las clínicas estaban atiborrados de personas enfermas hasta por un guayabo, pero hoy puede existir un miedo a pisar un centro asistencia, porque existe el temor de resultar infectado por el virus mortal. Con lo que vengo diciendo me preguntan ¿Dónde están los enfermos que se veían antes de la Covid-19 que congestionaban clínicas y hospitales? Antes de la pandemia la gente moría de enfermedades tradicionales, ahora la mayoría de los que se mueren los asocian con la Covid-19 y si miro las estadísticas del Ministerio de la Salud, serían bajas con el número de personas que antes de la pandemia fallecían por muerte natural. 

Señores, yo no sé si estamos alucinando o si el encierro producto del aislamiento preventivo no nos deja ver lo que antes de la pandemia veíamos con los cordones de miseria, los hospitales y las clínicas atiborradas con pacientes con las enfermedades naturales.