De ‘elefante blanco’ a ‘caballito de batalla’

Muy independiente de la Sentencia  de la acción popular que interpuso la Procuraduría Agraria de La Guajira, la represa del Río Ranchería ubicada en el Sur del Departamento vuelve a cobrar importancia y las nuevas decisiones políticas del Gobierno nacional la han convertido en el ‘Caballito de campaña’ para ganar indulgencia y simpatía con los habitantes del Departamento.

Cada vez que se acercan las campañas políticas, la Represa del Ranchería es importante para el Gobierno nacional ordenando una serie de estudios y contrataciones que no se reflejan en los avances de la obra, pero cuando las elecciones pasan, nuevamente toma el deshonroso título mobiliario  de ‘elefante blanco’, declarado así por el entonces ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.    
   Eso es lo que nos da pie al decir que cuando se aproximan las campañas políticas, la Represa del Ranchería pasa de ‘elefante blanco’ a ‘caballito de batalla’ y eso lo ratifica la visita que tuvimos esta semana en Caracolí en donde estuvo la directora de la Agencia de Desarrollo Rural, Cristina Moreno, presidiendo en compañía del gobernador Nemesio Roys Garzón y otras entidades, la firma para contratar la actualización de estudios y diseños del Proyecto Multipropósito Río Ranchería.

En años anteriores la dirigencia política del país era del criterio que el ‘elefante blanco’ más grande que había en La Guajira  corresponde al megaproyecto de la Represa del Río Ranchería, conocida como El Cercado, cuya primera fase fue entregada en 2011 por un valor superior a los 600 mil millones de pesos.
  Este proyecto se hizo para suministrar agua a la mayoría de los municipios del Sur de La Guajira, sin olvidar que para los entes de control, la represa  está en el listado de las obras inconclusas. Al comienzo de esta semana, el Gobierno nacional representado en Ana Cristina Moreno, directora del ADR,  llega nuevamente a La Guajira y firma el acta que literalmente reactiva el proyecto para convertirlo  en una realidad, estableciendo  la viabilidad de las inversiones requeridas para la finalización de las obras.

No olvidemos que el futuro del Sur de La Guajira está en la puesta al servicio de este proyecto que de convertirse en una realidad, fomentaría la vocación agrícola y agropecuaria que tenemos la mayoría de los provincianos, mientras que la bonanza del carbón comienza a comprar un boleto para quedarse en el pasado, pero para que los provincianos cumplamos con esa vocación agropecuaria depende  tajantemente del agua que generaría la puesta en funcionamiento de la Represa del Río Ranchería.

Señores aprovechemos que el Gobierno nacional le quitó a la represa  el rótulo de ‘elefante blanco’ para ver si logramos verlo construido en un 100%, aprovechamos que ahora el proyecto está catalogado como el ‘caballito de batalla’ para las nuevas elecciones.