Desobediencia e incumplimiento

Las personas que practican la desobediencia a las recomendaciones de las autoridades para reducir el número de infectados y fallecidos por Covid–19, se exponen al peligro de adquirir el virus, mientras que quienes han vivido el infierno de la enfermedad no reciben las atenciones a tiempo por parte de su EPS, generando una especie de combinación peligrosa que no es más que desobediencia de los ciudadanos e incumplimiento de las Entidades Promotoras de Salud.

Desobediencia e incumplimiento se han convertido en una constante, mientras las cifras de personas positivas en el Departamento sobrepasan los 2.198 casos y más de 120 fallecidos. Señores, esto sigue en aumento, especialmente en Maicao en donde se registra el 50% de los casos positivos y la mayoría de las personas han muerto.

Es precisamente en Maicao en donde las parrandas y las reuniones de personas sin ningún tipo de protección se presentan y cuando la autoridad llega a ejercer su responsabilidad, los retiran con insultos y en muchas ocasiones a punta de piedras.

El segundo municipio con mayor caso positivo y muertes por enfermedades asociadas al Covid–19 es Riohacha, lugar en donde al alcalde con su equipo de gobierno le ha correspondido emprender campañas para que las personas hagan caso y se sometan a las recomendaciones de las autoridades de salud, recordando que hay escasez de camas UCI. Al igual que en Maicao, los funcionarios de la Alcaldía de Riohacha han sido retirados de los lugares con insultos. Ante esa situación, el equipo de gobierno del Distrito le ha tocado implementar durante el fin de semana la ‘Caravana contra el Covid–19’ en más de 60 barrios de Riohacha encontrando más de 20 parrandas con aglomeraciones, algunas de ellas sobrepasaban las 40 personas sin ningún tipo de protección.

Muchos de los insurrectos de las medidas preventivas en contra del Covid argumentan que tienen que divertirse y es allí en donde no hemos podido entender si es mejor divertirse en una noche de tragos sin las protecciones o estar recluido en la UCI intubado. Quienes no han vivido los estragos del Covid–19 no pueden saber lo dispendioso que es para el paciente y los familiares tratar con la enfermedad, pero creemos que quienes no practican las medidas preventivas, aplican el comportamiento desafiante con el virus y exponen sus vidas.

Señores, desobediencia ciudadana e incumplimiento de las EPS no deja de ser un combinación demasiado peligrosa y muchos que desobedecieron, hoy le ruegan a su EPS que cumpla con su rol para que les den atención en las clínicas u hospitales, además, la intranquilidad le queda al familiar que está afuera de los centros de salud, pero también el repudio de la sociedad que aparta a la persona o familia que ha transitado con el coronavirus.