Día Nacional de la Niñez Indígena

En Colombia las noticias y reportajes que se realizan sobre los niños y niñas indígenas casi siempre se encuentran relacionadas con la violación de sus derechos. En ellas se cuentan sin pudor, los vejámenes que sufren para captar la atención del lector. La conmemoración del Día Nacional de la Niñez Indígena se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre este contexto social y el grado de injusticia que se concentran en este grupo demográfico que por su vulnerabilidad merece la atención reforzada del Estado.

Los niños indígenas son sujetos de derecho, no solo dentro del territorio indígena, sino en Colombia entera y eso incluye, el trato que se les da en los medios de comunicación a la hora de registrar las terribles noticias en las que son protagonistas. No estamos hablando de ocultar información, sino de tratar a la niñez indígena con respeto sin volver a victimizarlos.

También es importante acompañarlos, escucharlos, entenderlos y tratar de devolverle la tranquilidad que les ha sido arrebatada, no solo como un acto de cumplimiento por parte de las instituciones, sino como un acto reivindicativo por parte de la sociedad por no brindarles la adecuada protección.

Y eso lo vemos todos los días en La Guajira  donde los índices de muerte de niños wayuú siguen creciendo, a pesar de contar con medidas especiales y reforzadas para garantizar su vida y el trato digno. Sin embargo, los informes como los publicados por Human Right Watch y Dejusticia, dan cuenta de lo contrario, revelando que cada semana se mueren 1.33 niños por desnutrición y que el panorama no va a mejorar una vez se acabe la pandemia.

A pesar de que los gobiernos nacional y departamental han implementado programas destinados al acompañamiento de los niños indígenas y sus familias, aún falta un largo camino por recorrer para que ellos gocen de garantías y protección efectiva.

Si algo se puede rescatar de este tiempo de encierro, es que los niños indígenas están volviendo a sus orígenes y costumbres ancestrales,  las cuales se han diluido dentro de los afanes de la educación moderna. Han vuelto a escuchar los relatos de sus abuelos, han acompañado a sus mayores al sembrado, han ordeñado las cabras, han vuelto a vivir el origen de su comunidad. Ahora debemos garantizarles la posibilidad de que crezcan y se conviertan en esa semilla que teje el futuro de los pueblos indígenas.

El proyecto de ley que permitirá declarar, de manera oficial, el día 26 de agosto como el Día Nacional de la Niñez Indígena, se encuentra en trámite en el Senado. Se espera que logre cumplir con los debates que tiene pendiente para su aprobación, ojalá se logre conseguir antes del vencimiento del actual periodo legislativo.