El caso Electricaribe

Ya se volvió recurrente que la empresa Electricaribe siga maltratando a sus usuarios con la mala prestación del servicio, que se traduce en apagones en cualquier momento, causando malestar en sus usuarios.

Manaure, Maicao y Uribia, a lo que se suma ahora Riohacha, encabezan la lista de los municipios de La Guajira, cuyas familias se ven agobiadas por los permanentes apagones, generando serias pérdidas económicas en el comercio y el turismo que difícilmente pueden recuperar en el tiempo.

A esa situación se suman las largas distancias entre empresa y usuarios y la falta de confianza, en la prestación de un servicio que deja mucho que desear.

La mala prestación de ese servicio, que además termina siendo costoso para las familias guajiras, es más que una tortura, razón por la cual se requiere que la gerencia de la empresa entregue explicaciones de lo que está sucediendo en estos días, porque no hay derecho a tener que soportar tantos apagones juntos.

No se trata solo de boletines informativos, es importante que la cabeza visible de la empresa les explique de viva voz a sus usuarios qué gestiones se están realizando para que el servicio mejore, y evitar además las continuas protestas de la comunidad en las vías de acceso al Departamento.

Es urgente que la empresa se acerque más a sus usuarios, generar confianza muy a pesar de la crisis económica por la que atraviesan conocida por todos los colombianos.

Sin embargo, eso no le quita la responsabilidad de garantizar un buen servicio a todas esas familias que mensualmente pagan por el mismo.

Mientras el gobierno nacional concreta ese nuevo proceso para la prestación del servicio de energía en la costa Caribe, a través de uno o varios inversionistas operadores, le corresponde a Electricaribe seguir respondiendo por el mercado, y esforzarse para que en medio de sus limitaciones económicas no sigan generando inconformismo en la comunidad.