El Covid-19 no da tregua

Termina el 2020 e inicia el 2021 en medio de un virus que sigue atacando a una población que lo desafía sin el más mínimo remordimiento.

En La Guajira los casos van en aumento, y la ocupación de camas en unidades de cuidados intensivos llegó a un 35% con tendencia a la alza, lo que debe generar las alarmas en los entes territoriales como en la propia comunidad para extremar las medidas del autocuidado.

Las estadísticas no mienten, y de acuerdo a las autoridades de salud, se está en unos días cruciales por las celebraciones de la fiesta de fin de año, toda vez que la aglomeración es fuente para el contagio del virus del Covid-19.

Si bien las autoridades llaman la atención de los ciudadanos para el autocuidado, es necesario que realmente se extremen las medidas porque el Departamento no cuenta con las camas suficientes ni la infraestructura para atender una emergencia que pueda presentarse por el contagio masivo de Covid-19.

Las cifras del Ministerio de Salud reportan al 27 de diciembre un total de 13.998 casos de Covid-19, 379 personas hospitalizadas y 536 fallecidas, lo que estaría aumentando por el comportamiento propio del virus, pero también de la comunidad si realmente no mira este tema con otros ojos.

Y es que la comunidad hoy tiene una alta responsabilidad para evitar que el Covid-19 se propague, toda vez que el Gobierno nacional decidió reactivar la economía autorizando la reapertura de sectores como el turismo, restaurantes, zonas de mercado, cadenas de negocios, salas de cine, gimnasios, parques, con la única condición del uso del tapabocas, el distanciamiento social, el lavado de manos y evitar las aglomeraciones.

Y es allí donde todo se complica, porque se reapertura para dinamizar la economía, pero la comunidad se vuelve más indisciplinada y poco se cuida para evitar contagiarse y de paso llevarse por delante a seres queridos y amigos.

Por eso la insistencia para que se cuiden, para que celebren el fin de año en familia, y eviten participar de reuniones con más de diez personas, porque la vida debe estar por encima de una fiesta.