El Covid-19 no perdona

Este fin de semana ha sido de los más trágicos para La Guajira, desde que inició la pandemia por el Covid-19. Entre el viernes, sábado y domingo las autoridades de salud reportaron la muerte de 25 personas por el virus, situación muy triste que debe seguir llamando la atención de las autoridades para evitar que el contagio siga en ascenso.

Se requiere que las autoridades actúen con lógica frente a las cifras, que son las que lamentablemente indican cómo se está comportando el virus en La Guajira, y el referente para endurecer las medidas mientras se logra la vacunación del mayor número de personas para alcanzar la inmunidad.

Está claro que el nivel de contagio es alto en el Departamento, al tiempo de las personas fallecidas por el virus, sin tener una información concreta de lo que está pasando con las familias indígenas, quienes aún no logran ser vacunados en una sola dosis.

A esa situación se suma, la falta de una adecuada infraestructura hospitalaria, la escasez de medicamentos para pacientes Covid-19, y el cansancio del personal médico para seguir atendiendo a cada enfermo que les llega afectado por el virus.

Un panorama desalentador por tantas vidas que se están perdiendo por un virus que llegó para quedarse por un tiempo más, y un desafío para quienes siguen respirando en medio de las actividades diarias para sobrevivir, porque simplemente el Gobierno nacional no toma medidas más contundentes para garantizar la salud de todos los colombianos.

Es decir, el no contagiarse depende única y exclusivamente del comportamiento individual de cada uno, como en alguna oportunidad lo expresó el viceministro de Salud, Luis Moscoso Osorio, lo que no es tan cierto cuando se vive en un país con tantas inequidades, en donde los niveles de pobreza son altos, además de la falta de agua potable que es el pan nuestro de cada día.

Mientras el Gobierno nacional no mire con otros ojos lo que está sucediendo en los departamentos, donde se siguen muriendo los seres queridos afectados por el Covid-19, será muy difícil bajar los niveles del contagio, porque además las vacunas siguen llegando a cuenta gotas lo que en nada ayuda para salirle al quite a este mortal virus.