El llamado de Héctor Salah

Nuevamente el obispo de la Diócesis de Riohacha, monseñor Héctor Salah Zuleta, llamó la atención de la comunidad de La Guajira frente al proceso electoral del próximo 27 de octubre, donde se elegirán nuevos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles.

Salah Zuleta les sigue pidiendo a todos los guajiros que asuman con sensatez el derecho al voto, como una expresión de la democracia, para elegir a quien realmente pueda gerenciar al departamento de La Guajira, las alcaldías, pero especialmente la del Distrito de Riohacha.

En sus reflexiones el alto prelado de la iglesia hace un recorrido por estos cuatro años de serias dificultades de gobernabilidad, lo que no permitió los avances sociales que la comunidad exige cuando ejerce el derecho al voto.

Plantea la necesidad urgente de formar una nueva clase dirigente, que tenga claro que la razón de ser de la política es el servicio exclusivo al bien común y no a los intereses personales.

El mensaje no puede ser más explicativo, y radica en la necesidad que los guajiros entiendan la responsabilidad que les asiste en el momento de la elección, porque en ese instante está en juego el futuro de esa nueva generación que se encuentra en formación.

De las buenas decisiones al momento de la elección, depende ese camino que se debe recorrer para recuperar la institucionalidad perdida, lo que se constituye en una esperanza para empezar a recuperar estos cuatros años de desastre institucional y económico.

No será tarea nada fácil debido a la situación de pobreza de nuestras comunidades, representada en muchas familias que no cuentan con los mínimos recursos económicos para atender sus necesidades básicas, por eso muchos justifican la venta del voto.

Esa triste radiografía se podrá superar en el momento que las comunidades a pesar de sus dificultades económicas ejerzan un voto consciente, sensato, privilegiando la honestidad, la preparación académica, la experiencia administrativa, el liderazgo, y el servicio a la comunidad para evitar otros cuatros años de crisis institucional y económica.