El virus de las noticias falsas

Una verdadera maratón han emprendido las pandemias del Covid-19 y los ‘Fake news’, quienes han tomado una carrera de larga distancia que a su paso están dejando una cantidad de infectados con estrés para unos y zozobra para quienes no están inmune por los agentes infecciosos como las gotículas que deja el estornudo o los efectos de la desinformación en las redes sociales.

Se trata del coronavirus, un enemigo silencioso que está acabando con la humanidad cuya propagación se ha cumplido gracias a la irresponsabilidad de quienes lo portan, y por el otro lado, las falsas noticias o falsas informaciones que se publican por las redes sociales convertidas en virales por quienes también de una manera desprevenida o irresponsable multiplican sus contenidos, atemorizando a la humanidad y aumentando la preocupación y el desasosiego entre quienes resultan infectados por las dos pandemias. 

El Covid-19 y los ‘Fake news’ tienen una incubación peligrosa entre quienes logran ser contaminados, la primera se incuba en la mucosa del fondo de la nariz y la garganta producto del estornudo o que el contaminado le hable de cerquita a un sano, mientras que la segunda corresponde a la irresponsabilidad informativa de quienes no tienen el control de multiplicar las informaciones fabricadas por los pandilleros de las redes sociales, que en su prácticas de sadismo disfrutan con el dolor que causan los ‘Fake news’, mientras quienes le dan ‘likes’ o retwittean la falsa información, literalmente se convierten en irresponsables, de la misma forma como lo hace el infectado con el coronavirus que sale a la calle a reunirse con quienes se encuentran sanos.

Sabemos que el coronavirus es nuevo para la humanidad, pero relativamente las redes sociales en medio de la pandemia han jugado un papel importante para la misma sociedad infectada por el Covid-19, primordial pero también letal para quienes no tienen la preparación de establecer la veracidad de las informaciones que por allí se publican. 

Si a la fecha los científicos no han demostrado la vacuna para el coronavirus y el Gobierno colombiano viene evitando que la pandemia se propague para reducir el número de infectados y los muertos que la enfermedad ha dejado, también le corresponde a los científicos inventarse la vacuna para quienes fomentan por las redes sociales las falsas informaciones y a quienes multiplican las falsas noticias.

Si para el Covid-19 la principal vacuna es quedarse en casa tomando las medidas de no contagio, para los ‘Fake news’ la vacuna es tomar conciencia eliminando el afán de conseguir clics, likes o dejar de retwittear los contenidos que no provenga de cuentas oficiales, aunque muchas personas y entidades del país también han sido víctimas de las falsas informaciones.

El coronavirus ha permitido aplacar las luchas armadas e ideológicas y unirse contra el enemigo silencioso, en el otro extremo cada uno de nosotros también podemos eliminar las falsas noticias que están a un clic o un ‘like’ de nuestra conciencia y nuestros dedos.