Elección de personeros

La decisión de los procuradores Judiciales Administrativos de solicitar la nulidad del acto de elección de los personeros de Manaure, Albania, El Molino y Dibulla, da cuenta de la actuación irregular de los concejales que podría traerles serias consecuencias en el ejercicio de sus cargos.

Los procuradores advirtieron de una serie de irregularidades que se presentaron en las etapas del proceso para la escogencia de los personeros como que no se adelantó con una entidad idónea, la inviabilidad jurídica de los convenios con los operadores, además que la modalidad convenida no está admitida en el estatuto de contratación, el cual solo contempla como formas asociativas a los consorcios y uniones temporales y, que el plazo de inscripción fue inferior al mínimo legalmente previsto.

Esas consideraciones de los procuradores, alertan de la forma como en los concejos se asumen decisiones que son importantes para la comunidad como la elección de un personero, que debe estar revestida de todas las garantías legales para evitar cualquier clase de cuestionamientos.

No está bien que no se actué apegado a la ley, cuando se trata de decisiones trascendentales, puesto que el personero es el representante de la comunidad y se encarga de la defensa de sus derechos, es decir no es para suplir cualquier cargo. Pareciera entonces que es muy fácil trasgredir la ley, pero tal vez lo más triste es que no se quiere aprender de los errores para después tener que enfrentar procesos disciplinarios en la Procuraduría General de la Nación.

Es deber de los concejales actuar apegados a la ley, entender que representan a la comunidad, toda vez que son elegidos por voto popular y que sus actuaciones deben ser totalmente transparentes.

Llama también la atención el caso de Manaure, porque además de los vicios de nulidad ya indicados, se indica que sobre el elegido existe una inhabilidad para ocupar el cargo de personero.