Elecciones atípicas

La situación que vive el municipio de Fonseca, por la decisión del Tribunal Contencioso Administrativo de La Guajira, que anuló el acto de elección del alcalde elegido popularmente en las pasadas elecciones, debe llamar la atención de futuros candidatos para que asuman con responsabilidad sus aspiraciones a ocupar el primer cargo de la localidad.

No es posible, que se aspire para luego tener que dejar el cargo porque se encontraban inhabilitados, causando entonces una crisis institucional que deja graves consecuencias a todo un conglomerado,  porque no se avanza en las iniciativas que generan desarrollo económico y social y una mejor calidad de vida a quienes habitan en la localidad.

A esa situación se suma, la polarización de las fuerzas políticas que ganaron las elecciones y que hoy no se ponen de acuerdo para conformar una terna que permita que el gobernador de La Guajira, pueda encargar y llamar a nuevas elecciones.

Los intereses políticos deben quedar a un lado, es hora de pensar en la comunidad y evitar que la lucha de poder, sea causa de enfrentamientos, de acusaciones mutuas y de aprovecharse de las circunstancias para seguir generando odios.

El tiempo sigue pasando, y la comunidad fonsequera espera que se convoque a elecciones para participar del proceso electoral, y elegir al nuevo alcalde que debe terminar el actual periodo de gobierno.

A quienes estén aspirando recordarles que la comunidad merece respeto, y por ellos deben tener la certeza que no se encuentran inhabilitados, y a los electores que analicen las hojas de vida, y se tomen el tiempo necesario para saber si realmente los candidatos son confiables y están preparados para administrar de manera honesta el municipio.

La fotografía de Fonseca, no puede ser más clara frente a quienes quieren mantener el poder, y es la comunidad que debe despertar para empezar a frenar esas ambiciones y generar toda una conciencia ciudadana sobre las nuevas elecciones que se deben convocar.

Por ello, sería bien interesante conocer de nuevos candidatos que no nazcan del seno de los grupos políticos, que se atrevan y sin miedos pongan a consideración sus nombres, y motiven de una manera distinta al elector.

Los fonsequeros tienen la palabra, y la posibilidad de rebelarse con quienes quieren seguir en el poder.