Emergencia educativa

Al gobernador de La Guajira, Wilbert Hernández Sierra, no le queda más que decretar la emergencia educativa en el Departamento, simplemente porque no cuenta con los recursos que le permita mantener el transporte escolar a los estudiantes de las zonas más apartadas.

En la actualidad el tema no es tan notorio porque muchos establecimientos educativos adelantaron las vacaciones de mitad de año y en otros salen el próximo viernes 21 de junio, pero el tema va ser más notorio a finales de julio cuando comiencen a regresar los estudiantes.

La Gobernación no cuenta con los recursos para renovar la contratación del transportes escolar, dinero que debieron haber llegado desde el Ocad Caribe cumplido en la Gobernación del Atlántico, pero tamaña sorpresa se llevó la delegación de La Guajira cuando se dijo que la administración de Wilson Rojas había radicado el proyecto para garantizar los recursos del transporte escolar de manera extemporánea, lo que no le garantiza a la Gobernación hacer las contrataciones necesarias y mientras tanto, a un grueso sector de los estudiantes le quedan una semana de tortura exponiéndose a la voluntad de los conductores para que los acerquen a sus respectivos colegios.

El Ocad Caribe le tiene reservado para La Guajira más de 160 mil millones de pesos, recurso del cual el Departamento no ha podido hacer uso de ellos por falta de proyectos, mientras que el Ocad para el transporte escolar fue presentado de manera extemporánea. Seguramente las vacaciones de los educando es un punto de respiro para la administración departamental, pero también es un tiempo para que el gobernador le busque una solución al problema de transporte escolar.

La educación en el departamento de La Guajira no deja de ser un laberinto en donde se entrecruzan una serie de factores desconocidos por quienes hacen parte de ella y hasta el momento no se ha podido tener con claridad si la intervención de la educación por parte del Gobierno nacional ha sido la cura para la crisis en la que se encontraba el sector en el Departamento. Por el lado de la Gobernación, el mandatario seccional no está tan interesado en nombrar un secretario de Educación, simplemente porque quien llegue allí únicamente va a cumplir la misión de sentarse a cobrar un sueldo, mientras que otros no se quieren quemar en un cargo que no cumple ninguna funcionalidad. A esto se le suma que no hay presupuesto para contratar el transporte escolar, este último si es que genera un problema social que puede incitar a los muchachos a la deserción escolar. De ser así como lo avizoramos, creemos que la emergencia educativa está próxima a ser declarada.