Errores policiales y militares

Los errores policiales y militares que se han cometido durante el mes de septiembre por el homicidio de dos ciudadanos a manos de un servidor público y un soldado regular, han aumentado la indignación de los colombianos.

El primer lamentable caso ocurrido en Bogotá, aumentó la irritación de la ciudadanía que rechazó con vandalismo la brutalidad policial en contra de una persona que ya había sido reducida en su comportamiento; mientras que lo registrado en la zona rural de Miranda, Cauca, corresponde a un error militar del soldado que disparó cuando se encontraba en tareas de control y que a pesar de haberle ocasionado la muerte a una persona, los familiares de la víctima y del soldado involucrado le mandaron al país un mensaje de civilidad, entendimiento y perdón en medio de las circunstancias adversas.

 Los dos casos que son repudiables, movieron la sensibilidad nacional en favor de las víctimas y en objeción a la acción policial y militar, pero también sacudió los cimientos de la política nacional quienes en rechazo al mal procedimiento de los dos Policía, pidieron la modificación de los malos comportamientos policiales, especialmente de humanizar a quienes utilizan el uniforme verde aceituna para descargar en los reducidos ciudadanos su brutalidad policial.

Este mal comportamiento de quienes con sus acciones ridiculizan a la Policía como institución del Estado colombiano, calentó las redes sociales, pero también incendiaron las críticas al interior de los líderes y voceros de la política del país, tanto que hasta provocó la posibilidad de discutir en el Congreso de la República la reforma de uso de las armas por parte de los policías, mientras que la Corte Suprema de Justicia le ordenó al Esmad suspender el uso de la escopeta calibre 12, es decir, no usar estas armas durante la disolución en las jornadas de protestas.

 Lo ocurrido en Bogotá con el estudiante de Derecho, cualquiera que haya sido su comportamiento previo a su muerte, no deja de ser un hecho aberrante de los servidores públicos, que utilizan la potestad del uniforme para causar la privación de la vida a una persona que se encuentra en condición de desventaja, situación que ha aumentado la fobia en contra de la Policía, tal vez porque le corresponde la difícil tarea de reprimir las protestas que se presenten en  las áreas urbanas, pero creemos que ahora puede aumentar el odio en contra de los uniformados tras la utilización del polémico videojuego ‘Tombo survivor’, inspirado en el abuso de autoridad que se ha registrado por algunos integrantes de la institución, y en la que el jugador puede atacar con todo tipo de armas al policía abusivo y corrupto.

 Con todo lo anterior, queda al descubierto que el procedimiento policial requiere una profunda reforma que permita detectar y destituir como servidores públicos a aquellos malos elementos que dañan el buen comportamiento de algunos honorables miembros de la Policía Nacional.