Espacio público

La invasión del espacio público en la ciudad de Riohacha sigue creciendo, ante la impotencia de las autoridades que no han encontrado una solución de fondo a un problema que afecta la movilidad.

El tema es tan delicado, que se conoce, por ejemplo, que en ciertos sectores del conocido mercado viejo se dan el lujo de arrendar espacios a personas que llegan en busca de trabajo.

También se observan infraestructuras que se montan en material de larga duración y que podría decirse que es el ejemplo típico de la falta de autoridad para tratar el problema.

Se conoce como espacio público el lugar donde cualquier persona tiene el derecho a circular en paz y armonía, donde el paso no puede ser restringido por criterios de propiedad privada, y excepcionalmente por reserva gubernamental.

Corresponde entonces al alcalde José Ramiro Bermúdez empezar a trabajar sobre el tema que se considera como uno de los lunares de la ciudad, para recuperar esos espacios que son públicos y que hoy son propiedad de particulares.

Es hora de imponer autoridad y orden, de encontrar salidas a una contrariedad que se debe abordar desde todas las aristas, entendiendo que muchas personas viven de lo que venden en esos espacios públicos, buscando cómo ganarse la vida dignamente, pero razonando también que los ciudadanos deben transitar en una ciudad segura y con tranquilidad.

A pesar de lo complejo del tema, es urgente que esta nueva administración empiece a generar las soluciones a semejante problema, y a ejercer el debido control para evitar que el espacio público sea la alternativa perfecta a la falta de trabajo en el Distrito de Riohacha, catalogada por su nueva categoría como Distrito Turístico y Cultural.

La ciudad es de todos, y por tanto es la administración distrital la que debe garantizar a la ciudadanía los espacios que son públicos para su libre movilidad.