Falta de control

El crecimiento desordenado de la ciudad de Riohacha, requiere de la urgente intervención de la administración distrital, para empezar a ejercer control y evitar el aumento de cordones de miseria que están a la orden del día.

A esa situación se le suma, la invasión que está ocurriendo a lo largo de la calle 40,  además que se observa cómo dueños de predios están   corriendo los linderos,  lo que en el futuro podría impedir que la capital cuente con una amplia avenida que sale de la Troncal del Caribe e interconecta con la vía a Maicao a la altura del sitio conocido como El Patrón.

La situación requiere entonces la urgente intervención de  las autoridades competentes, para que asuman el control y eviten más desórdenes en una ciudad que requiere dinamizar su desarrollo económico y social.

La administración distrital no puede asumir una actitud pasiva, ante un hecho que está a la vista de todos.

El llamado también para los señores concejales y las fuerzas vivas de la ciudad como la Cámara de Comercio, la Sociedad Colombiana de Arquitectos e Ingenieros, para que desde sus competencias también analicen el tema y propongan alternativas a la administración a una situación muy compleja,  que podría generar muchas dificultades en el futuro a la hora de plantear esa amplia avenida que con urgencia necesita la capital de La Guajira.

El crecimiento ordenado de la ciudad, es competencia de la administración distrital, y deben hacer uso de las herramientas legales para ejercer el control que corresponda.

Esta es una alerta de un tema que a tiempo se debe abordar desde todas las aristas, si realmente la apuesta es mostrar una capital que genere desarrollo económico y social, que se traduce en apoyo a las actividades productivas.