Festival y política

En medio de una turbulencia jurídica con dos peligrosos ingredientes: política y música, comienza en Valledupar una edición más del Festival de la Leyenda Vallenata, evento que en medio de sus bemoles cuenta con desentonados y desafinados hechos, producto de la puja política que se vive en la capital del Cesar.

Esto pudo haber afectado el inicio de la edición 52 del Festival de la Leyenda Vallenata, llamado este año ‘Vallenato para el mundo’. Aunque la percepción sea de normalidad, al interior del evento no todo está bien.

Detrás del fuelle del acordeón existen unos claros interés politiqueros en destronar del poder a una familia que ha entregado toda su vida posicionando un evento, pero esa afectación, también debilita el buen desenvolvimiento del Festival que al final puede empañar al folclor y por ende la música como tal. Cualquier combinación que se haga entre la religión, fútbol, política y música, en el mundo ha dañado las buenas relaciones de los pueblos, para el caso del Festival Vallenato, política y música han sido los detonantes de la gran discordia, simplemente porque a través del vallenato como música ha generado un gran lobby para Valledupar y el departamento del Cesar, y también ha dado altas posiciones como contralor, procurador, ministros y pare de contar.

No estamos defendiendo a la familia de Consuelo Araújo, pero ellos son los dueños del pase y la franquicia como razón social, así el Parque de la Leyenda Vallenata sea del Estado. En ese recinto pueden hacer los festivales que a cada quien se le venga a la mente, pero no pueden utilizar la razón social Festival Vallenato. Ese es un tesoro de familia que a lo largo de los años han sacado adelante con pujanza, trabajo, trasnocho y seguramente en sus comienzos les generó egresos que hoy quienes están pendiente de sus ingresos no aportaron seguramente en la edificación y la valoración que en la actualidad se tiene.

El hecho que el festival vallenato sea de una familia y refrendada por algunas personalidades del folclor cercanos a ellos, ya es un patrimonio de la sociedad vallenata el cual no debemos dejar que lo destruyan quienes están pendiente a derrocar del poder folclórico a las personas que a lo largo de los años le han dado realce, altura y prestigio, así como me salgan por el otro lado que el festival también se ha hecho con dinero del Estado como gran patrocinador. Para nadie es un secreto que Estado colombiano no ha sido exitoso en la realización de los eventos que hoy se consideran privados y al servicio del público. Revisemos quienes lideran el Reinado Nacional de Belleza, el Carnaval de Barranquilla, algunos eventos futboleros, el mismo Festival Vallenato y así sucesivamente una serie de eventos en los que el Estado es un gran patrocinador.