Frontera agrícola con diferencia de criterio

La financiación y construcción de los distritos de riego del Ranchería y San Juan del Cesar, han sembrado entre los asociados y directivos de cada agremiación, una frontera agrícola donde han florecido todas las diferencias que pueden estar rayando entre el regionalismo y el egoísmo, que al final marchitan cualquier intención de un gobernador, ministro de Agricultura y hasta del presidente de la República para financiar la ejecución de cualquiera de los dos proyectos.

Cada vez que un ministro de Agricultura con visto bueno del gobernador de turno tiene la intención de financiar uno de los dos proyectos agrícolas, el otro se opone con argumentos que en su momento pueden ser válidos para la agremiación que representa, pero lesivo para el otro.

La diferencia de criterio entre los directivos de los distritos de riego de Asosanjuan y Asoranchería puede conducir al Gobierno nacional que ni aquí ni allá y ni allá ni aquí, pero también puede ser una posición mezquina de una de las partes, que si no lo hacen acá, no dejaremos que lo hagan del otro lado. Sabemos que cada asociado defiende su proyecto, pero hacemos un llamado que si el distrito de riego de San Juan del Cesar cuenta con la voluntad política para sacarlo adelante, los de Asoranchería más bien lo que tienen que hacer es apoyar la iniciativa y si hubiera sido lo contrario, también.

Lo que hoy se ha presentado entre los directivos de los dos distritos de riego, me recuerda lo ocurrido en 2015 cuando se conoció el anuncio del Gobierno nacional de su voluntad política de iniciar la construcción del distrito de riego de San Juan, proyecto en el cual el entonces gobernador José María Ballesteros tenía toda la disposición de que el Departamento financiara con sus recursos parte del proyecto que contaba con la bendición del Gobierno nacional.

En ese momento, los directivos de Asoranchería calificaron la iniciativa como un “despropósito”, empezar a ejecutarlo, según recuerdo, porque “debemos aspirar a cosas grandes y no a proyectos pequeños”, y fue así como el entonces Gobierno nacional se llevó los recursos para otro proyecto fuera de La Guajira.

Siempre hemos defendido que pensemos en un proyecto grande, pero en el pienso luego existo, creemos que si hay la voluntad del Gobierno nacional en financiar uno de los dos proyectos, pues bienvenido y lo que deben hacer es apoyarse entre sí, pero no oponerse.

El hecho de que se consiga primero la financiación de uno de los dos proyectos no debe generar frontera agrícola, mucho menos diferencia de criterio.