Funcionarios negligentes

Muchas de las investigaciones que los organismos de control siguen a la administración departamental y los entes territoriales de La Guajira, tienen que ver con el poco interés de los funcionarios por cumplir a cabalidad con las funciones propias de sus cargos.

Contratos que se pierden, documentos mal diligenciados, respuestas no oportunas a los requerimientos legales, carpetas que se engavetan, son algunas de las malas prácticas que terminan perjudicando el desarrollo de una contratación.

La situación debería llamar la atención del gobernador y los alcaldes, para realmente analizar con sumo juicio la forma como los funcionarios, la mayoría de carrera administrativa ejercen su labor, porque se trata que muestren eficiencia y responsabilidad en las tareas que se les asignen.

Los funcionarios de carrera administrativa tienen un doble compromiso porque en ellos recaen algunas responsabilidades que son importantes al interior de las administraciones, y porque además deben demostrar que están allí no solo por cobrar un salario, sino porque la labor que ejercen la disfrutan, y por las capacidades probadas para cumplir con los objetivos propuestos.

Es claro que en los cargos de manejo los responsables deben también esforzarse por demostrar que cumplen cabalmente con sus responsabilidades.

A esa situación se suman las denuncias de contratistas, a quienes les retienen sus cuentas por un tiempo hasta que se manifiesten económicamente para darle paso a las cuentas y puedan llegar a tesorería para el respectivo pago.

Todas esas circunstancias propician malas prácticas administrativas que terminan perjudicando a la comunidad, pero especialmente a los resultados de una gestión que lidera quienes son elegidos popularmente como gobernador y alcaldes.

Es importante revisar las actuaciones de los funcionarios para determinar sus logros en sus sitios de trabajo como una fórmula para obtener mejores resultados que solo se logran con responsabilidad, honestidad, entrega y buen trato al ciudadano.