Hay que pensar en el corredor innovador

Se realizaron en Riohacha dos grandes eventos culturales que le dejaron a las autoridades de La Guajira un mensaje que el departamento no puede aislarse de la denominada Economía Naranja, la cual está basada en las llamadas Industrias Culturales y Creativas, los cuales le están aportando a muchas regiones de Colombia con el sello de empresas innovadoras.

Quienes aún creen que el futuro innovador de La Guajira está en la música diferente al acordeón, podemos decir que están equivocados, porque nosotros tenemos un folclor propio de la región que le hemos negado la maternidad guajira, mientras que Valledupar lo ha potencializado con ideas que se han transformado en bienes y servicios culturales, cuyo valor principal está en la propiedad intelectual de cada compositor, intérprete y ejecutante del acordeón, instrumento que entró por Riohacha.

El ejemplo de ellos fue lo que se realizó durante el fin de semana en el marco del Festival de la Cultura Sabanera, en el cual nuestro director general Ismael Fernández fue el encargado de la ponencia ‘La décima en la música vallenata’, junto al sabanero Adolfo Madera Escobar, quien fue el responsable de la ponencia ‘Las décimas y la gastronomía’.

Al destacar la agilidad del decimero al momento de construir estrofas de diez versos octosílabos con rima consonante, se manifestó por parte del investigador guajiro que en el departamento existieron dos centros decimeros naturales que han desaparecido por falta de una política cultural que mantenga viva una tradición oral, tradición que sirvió de impulso a la piqueria, así como la creación de versos que han enriquecido la composición vallenata.

Se destacó que los dos centros decimeros de La Guajira tuvieron su concentración en la Región de Alto Pino, entre Riohacha y Barrancas, en donde hicieron parte María Ignacia Díaz Ospino y Abel Duarte Díaz, padres de Leandro Díaz; Pedro Brito y Carmen López, padres de Romualdo Brito, y una serie de juglares que construyeron y cantaron décimas. El segundo Centro decimero fue ubicado en El Plan, en La Jagua de la Pilar, el cual fue más prolifero teniendo como referente a Francisco Baquero y Santa Salas, padres de ‘La Vieja Sara’ y de cuyos hijos conservaron la tradición decimera como Emiliano Zuleta Baquero y ‘Toño’ Salas.

El segundo gran evento llamado ‘La Tertulia’, fue organizado por César Arismendi, Matty González y Erika Romero, conferencia en la que socializaron el ‘Código Parrandero’, resaltando el matrimonio existente entre el jolgorio y la amistad, momento sublime del parrandero en donde se escucha una buena melodía, la narrativa de un cuento y la degustación de un buen chiste.

En conclusión, debemos ir pensando en crear nuestro corredor innovador basado en la creatividad, partiendo desde la música de acordeón.