Intervención fiscal

La Contraloría General de la República advirtió de 249 proyectos financiados con recursos de regalías identificados como críticos en los 15 municipios de La Guajira.

De ese total inició una actuación especial de fiscalización a catorce proyectos, que serán revisados para conocer sus primeros resultados en tres meses y en los que se invirtieron más de 133 mil millones de pesos.

El tema no deja de ser preocupante porque se tratan de cuantiosos recursos de regalías, que se han invertido en una serie de obras algunas de las cuales no brindan ningún servicio a la comunidad y se convierten en los llamados elefantes blancos.

Esta fotografía no se puede repetir por parte de los actuales mandatarios que iniciaron el primero de enero de 2020 un nuevo periodo de gobierno, y a quienes les corresponde tomar las medidas para invertir de manera planificada los recursos de regalías en obras de impacto con beneficio particular para la comunidad.

Las lecciones se deben aprender por tanto no se pueden seguir cometiendo los mismos errores del pasado, porque se paga muy caro las irresponsabilidades ante los entes de control.

El gobernador y los 15 alcaldes deben ser muy responsables a la hora de tomar decisiones frente a las obras que ejecutarán en su periodo de gobierno, entendiendo que debe primar el bienestar para las comunidades especialmente las vulnerables como las indígenas, los afro descendientes, los desplazados por la violencia, entre otros.

Es hora de pasar la página, de empezar a administrar de una manera responsable, honesta y transparente, ejerciendo el debido seguimiento y asumiendo junto a sus equipos de gobierno las responsabilidades en las decisiones que se deban tomar para mostrar los resultados que la comunidad exige para mejorar sus condiciones de vida.

La Guajira saldrá adelante solamente si sus actuales mandatarios, realmente administren de forma transparente y planificada los recursos públicos.