La vida no es un carnaval

Aplaudimos la decisión radical del alcalde de Riohacha, José Ramiro Bermúdez Cotes, de no realizar durante este año los Carnavales 2021,  medida que busca salvaguardar la salud y vida de los habitantes del Distrito, aunque algunos por intereses económicos y otros por beneficios políticos la hayan refutado para quedar bien con un sector de la sociedad.

Quienes siguen empeñados en que la vida es un carnaval, creemos que no quieren a su familia y mucho menos a sí mismo, pero tampoco analizan la circunstancia de la pandemia en que nos encontramos debido a que cada vez que se cumple una fecha festiva, se aumentan los casos, colapsan las clínicas y con ella se acrecientan las macabras cifras de   personas fallecidas, aunque lo más triste del caso es que quienes tiene el virus producto de su desorden, son los encargados de contagiar a quienes sí han guardado el distanciamiento y han cumplido con las medidas de bioseguridad, personas que llevan la peor parte por estar inmersas en una morbilidad asociada.  

Parodiando la canción de Celia Cruz ‘La vida es un carnaval’ y dentro del raciocinio del mensaje, nos conduce a que pensemos “que la vida es una hermosura, hay que vivirla” y además  “que en la vida no hay nadie solo, siempre hay alguien” y que ese alguien son las personas que se encuentran en nuestro entorno que en temporada de pandemia debemos ayudarlas a proteger y no ponerlas en riesgo con la contaminación de virus que tomamos en momentos de la efervescencia.

En la reflexión de la canción dice: “Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel, tiene que saber que no es así, que tan solo hay momentos malos y todo pasa”, momentos malos que tienen que pasar con el buen comportamiento de cada uno de nosotros.

Estamos seguros que si cuidamos y protegemos a quienes tienen enfermedades clínicamente identificadas y otras ocultas, lo que nos viene es tiempo no solamente para disfrutar de un Carnaval, sino que nos quedan varios años para disfrutar de todos los carnavales venideros. Le hacemos un llamado a los hacedores del Carnaval que por mucha virtualidad que se pida para realizar las fiestas de los dioses Momo, Baco y Arlequín,  no nos aguantamos y protagonizamos el desorden que es el gran aliado del Covid-19.

Estamos de acuerdo que el alcalde de Riohacha siga apoyando a los hacedores del Carnaval, al igual que a todos los artistas y gestores culturales vinculados con las fiestas que hasta el momento han sido suspendidas y es allí en donde decimos que si tenemos vida, podemos disfrutar en los próximos carnavales, de los festivales y todas las reuniones sociales, las mismas que dejamos de asistir durante el 2020  y seguramente el primer trimestre del 2021.