La virtualidad de los festivales

Son muchas las personas que tropezamos en las conversaciones virtuales que añoran la tradición de ver y escuchar las competencias folclóricas en los entarimados, así como el saludo y el abrazo entre quienes asiduamente acudían a los diferentes festivales para estar de cerca a los concursantes  o deleitarse con los artistas que estaban en listado para amenizar el evento.

Los tiempos han cambiado y las circunstancias de la pandemia nos ha obligado a modificar las costumbres festivaleras presenciales por los dispositivos tecnológicos en lugares que podamos ver los eventos a través de una pantalla, pero el cumplimiento al aislamiento social.

Aunque muchos traten de ridiculizar al Covid-19, este diminuto virus nos ha obligado a cambiar las tradiciones que venía ejerciendo humanidad con los eventos culturales y sociales, más aún, no podemos asistir a eventos de presencia masiva, festividades, fiestas patronales, espectáculos en vivo y veladas musicales en cumplimiento a las medidas estatales y por la salud de nosotros mismos. Todo ha cambiado, algunos para bien y otros para mal.

Todo esto nos conlleva a pensar que las costumbres festivaleras que le causaron a las entidades del Estado un gasto y una inversión así como al bolsillo de los parranderos, festivaleros y concursantes, debemos mejorarla pesando más en la salud de cada uno de nosotros y no en la diversión insana. Todas las situaciones demarcadas como culturales, quedaron hasta diciembre de 2019 cuando se cumplió en Colombia el último festival o el último carnaval celebrado del 22 al 25 de febrero de 2020. La pandemia nos ha cambiado las costumbres y no sabemos si una vez superemos al mortal virus, quedemos adaptados a la virtualidad de nuestras actividades.

No sabemos si el coronavirus nos permitirá que en los próximos años las concentraciones humanas con derroche de alegría, jolgorio, combinación de sonidos, olores y sabores regresen como en los años anteriores para que nos contagiemos de alegría presencial y queden impregnados en nuestra memoria. Hoy podemos hacer lo mismo, pero de forma virtual, por eso los festivales de cada una de las regiones por compromiso con las entidades que presupuestaron un recurso, deben cumplir con la realización del evento, pero de manera virtual. Es por eso que para este viernes 28 de agosto, dos festivales de La Guajira entran en la virtualidad: Festival Francisco El Hombre en Riohacha y Festival del Retorno en Fonseca.

Lo que estamos diciendo suena como utópico y burlesco, pero es nuestra realidad. Comenzó la era de los festivales virtuales y en la arrancada están Francisco El Hombre de Riohacha y el Festival del Retorno en Fonseca, quienes para este viernes 28 de agosto cambian las tradicionales tarimas instaladas en la calle Primera de Riohacha y la tarima Tierra de cantores por un escenario imaginario virtual elaborado con la tecnología del momento.