Las amenazas a los periodistas

En algún momento dijimos que la amenaza y el amedrentamiento a los periodistas, lo utilizan los pandilleros virtuales que fabrican falsos perfiles en redes sociales para mandar un mensaje intimidatorio a quienes consideran como enemigos noticiosos del funcionario. En el introito de este editorial no estamos responsabilizando a alguien especial, sino haciendo las denuncias de los hechos que se han presentado en contra del director general de este Diario, quien ha pasado por el rasero de los pandilleros virtuales haciéndole insinuaciones al alcalde de Villanueva para que contrate grupos de limpieza y se quite de una vez por toda a los periodistas que le están criticando sus acciones. 

Es imposible identificar los autores de las amenazas ya que es una responsabilidad de las autoridades, pero nosotros creemos que sí es posible invitar al alcalde de Villanueva que con base a la crítica que se le hizo a uno de sus contratos a través de la sección del Oráculo, se oponga a que el periodista haga las objeciones a los actos administrativos. Si las leyes no han cambiado, los actos de los funcionarios deben ser públicos y objetos de elogios y/o de crítica. Dice la jurisprudencia constitucional de las personas que por razón de sus cargos, actividades y de su desempeño en la sociedad, se convierten en centros de atención con notoriedad pública “inevitablemente tienen la obligación de aceptar el riesgo de ser afectados por críticas, opiniones o revelaciones adversas, por cuanto buena parte del interés general ha dirigido la mirada a su conducta ética y moral. Además, su mayor exposición ante el foro público fomenta la transparencia de las actividades estatales y promueve la responsabilidad de los funcionarios sobre su gestión. En estos eventos, ha dicho la Corte Constitucional, el derecho a informar se torna más amplio”.

Le recordamos al equipo jurídico de la Alcaldía de Villanueva que el mandatario cuenta con las herramientas jurídicas de solicitar al director general de este periódico, el derecho a la rectificación para que hagamos las aclaraciones pertinentes y pueda el funcionario controvertir la información publicada en la sección del Oráculo, sin que se le niegue la oportunidad que tiene a defenderse, a refutar y oponerse a las afirmaciones realizadas. Insistimos que la rectificación que solicite el alcalde, no es más que el derecho que tiene el funcionario cuando considera que la información publicada le afecta la honra y el buen nombre, o que considera que contiene datos falsos, incompletos, calumniosos o injuriosos. He aquí en donde el alcalde de Villanueva con base a la información publicada, debe desglosar y aclarar cada uno de los ítems que corresponden a la información que entregamos y cuáles de ellos considera que son datos falsos, incompletos, calumniosos o injuriosos.