Las viudas del Covid-19

Cada día las historias que viene dejando el Covid-19 en La Guajira aparte de generarnos un mar de tristeza, a las familias afectadas les deja un océano de dolor por la muerte de uno o varios integrantes.

Hoy hemos sido testigos de la pérdida en serie de los familiares, amigos o conocidos que literalmente han ofrendado sus vidas mientras las investigaciones científicas no entregan una vacuna que erradique de una vez por todas al responsable de miles de muertos en el mundo. 

Hoy nos preocupan las viudas del Covid-19, esa esposa o pareja que queda sumida en el dolor de aparte de perder a su compañero, también la impotencia de no poder cumplir con los rituales a los que en el pasado estuvimos acostumbrados y en muchas oportunidades, esa compañera solo tiene el último registro cuando lo condujeron a la clínica.

Hoy el Covid-19 le ha causado la muerte a muchos integrantes de una misma familia, pero en medio de todo, también predominan las paradojas cuando observamos por redes sociales la forma efusiva como muchos engalanan las fiestas o cualquier otra celebración, omitiendo el uso del tapabocas bajo el argumento del olvido o cualquier criterio adverso a la realidad que se le tenga a la pandemia.

Qué bien por quienes les ha dado el Covid-19 y no sintieron ningún tipo de síntoma, los cuales podemos decir sin ninguna justificación científica que se encuentra inmune, pero que deben tener el cuidado para evitar cualquier circunstancia adversa.

A Dios gracias quienes han sobrevivido de los azotes de la pandemia que estuvieron clínicamente medicados y otros intubados.

Todos estos sobrevivientes aparte de darle gracias a Dios, también tienen que hacerle una fiesta a la vida, pero lo doloroso del Covid-19 son aquellas personas que no resistieron los embates de la enfermedad y han pagado con su vida los estragos de la pandemia.

Para quienes no sintieron tener el Covid-19 y para quienes son sobrevivientes, las autoridades de salud de nuestro país  deben estudiar la posibilidad de entregar la certificación de inmunizado y al mismo tiempo el Estado se pueda ahorrar la vacuna, así como esa persona pueda portar la carta de libertad y la confianza que no corre peligro que se le pueda pegar el virus.

Es cierto que a un año de la pandemia son muchos los mitos que se han superado; las recomendaciones para prevenir la enfermedad de hace diez meses no es la misma la que tenemos hoy, en donde la contra de adquirir el virus es el buen uso del tapaboca y lavarse las manos a la hora de tocar cualquier elemento a la intemperie.