Lecciones que no se aprenden

Lo que fue un simple error de transcripción, generó una alerta por la firma de un contrato sobre bilingüismo por valor de más de 11 mil millones de pesos, que propició la suspensión provisional por tres meses del gobernador encargado Wilbert Hernández Sierra, por la Procuraduría General de la Nación.

Si bien el proyecto fue bien estructurado, al parecer, se cometieron ciertos errores al momento de suscribir el contrato con la empresa Nuevas Tecnologías de Innovación, Ingeniería y Telecomunicaciones NIU TELCO SAS, para el ‘fortalecimiento de competencias comunicativas del idioma inglés en los docentes de las IEO del departamento de La Guajira’.

Errores que se pagan muy caro en detrimento de un Departamento que no ha encontrado la forma de salir de la crisis institucional y económica en que se encuentra.

Suscribir un convenio con una empresa, al parecer, cuestionada, es una situación lamentable que debe llamar la atención de quienes están al frente de la oficina jurídica y de contratación, para que revisen minuciosamente cada documento y darse a la tarea de ir un poco más allá de lo que llega al escritorio.

De acuerdo al Ministerio Público, la investigación se debió entre otros factores a que el convenio se habría firmado horas antes de entrar en vigencia la Ley 996 de 2015, que se conoce también como Ley de Garantías, además que en la visita realizada a la empresa radicada en Cúcuta, no fue posible ubicar la sede que quedó registrada en el Ocad Regional que aprobó la financiación del proyecto con recursos del sistema general de regalías.

Con esta decisión de la Procuraduría nuevamente La Guajira es noticia a nivel nacional, lamentablemente de manera negativa como si realmente no se quisiera aprender las lecciones de tantos golpes juntos.

Corresponde al mandatario demostrar que realmente no existió la más mínima intención de malversar los recursos del convenio, y que sigue a disposición de los organismos de control para entregar toda la información que corresponda para aclarar hoy su propia situación disciplinaria y fiscal.